Siete Pecados Capitales de los Auditores en sus Informes de Auditoría

  1. Uso excesivo de jerga técnica: Uso de lenguaje sofisticado, entendible sólo por expertos y conocedores del área bajo examen o personal con conocimientos profundos de metodologías y enfoques financieros; por lo que los usuarios del informe necesitan auxiliarse de un diccionario contable, para comprender el mensaje que se desea transmitir.
  2. No identificar la raíz del problema: Es siempre importante entender las causas o impulsores fundamentales de un hallazgo. Esto ayuda a asegurarnos que las acciones tomadas están dirigidas a corregir el problema real o aprovechar la oportunidad, además de prevenir o reducir la posibilidad de ocurrencia del incidente.
  3. No presentar el sentido de urgencia de la situación: El reporte no incluye una calificación del grado de importancia del hallazgo presentado. Por ejemplo, emplear una clasificación basada en riesgo: Muy alto, Alto, Medio y Bajo.
  4. Fallar en proponer una solución práctica: Realizar una recomendación general que no presente las diversas opciones disponibles para solucionar de forma efectiva el problema o no tener presente las limitaciones económicas y recomendar cambios que podría ser inaplicables.
  5. Falta de participación de la gerencia: Presentar el punto de vista unilateral de auditor. No incluir los comentarios del personal del área bajo revisión es una de las observaciones más comunes en los procesos de revisión de calidad por parte de un evaluador externo.
  6. No involucrar al dueño de la implementación: Cada hallazgo debe poseer un responsable de su implementación, el cual en muchos casos podría ser diferente al dueño del proceso, por ejemplo, un departamento de soporte, como cómputos. El dueño de la implementación generalmente es una persona con conocimientos y habilidades para desarrollar las acciones necesarias para corregir la situación.
  7. No llegar a un acuerdo sobre la fecha de implementación: Los hallazgos reportables deben ser resueltos en un periodo de tiempo en el cual los riesgos puedan ser llevados a un nivel aceptable sin afectar la organización. Las fechas deben ser acordadas con los dueños del proceso para garantiza la implementación oportuna.

Fuente: Auditool

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