¿Cómo se determina en la realidad la remuneración de los Contadores Públicos?

Documento de conclusiones

Spatia INCP, 20 de marzo de 2018


Introducción

La remuneración es un derecho de todo profesional y particularmente en el caso de los Contadores Públicos la regulación es bastante poca; deberían existir unos lineamientos que permitieran a los profesionales guiarse de cómo y cuánto cobrar adecuadamente.

El valor de los honorarios es un asunto que ha sido abordado por entidades a nivel nacional como el Consejo Técnico de la Contaduría Pública, algunos académicos y a nivel internacional por entidades gremiales y reguladoras de la profesión. Lo cierto es que los honorarios deben ser pactados por escrito y previamente al servicio que se va a prestar, teniendo en cuenta la complejidad de la labor y la propia competencia del profesional.

Sin importar su valor, los honorarios podrían llegar a tener un impacto sobre el comportamiento ético del profesional, sea porque el valor es muy elevado con respecto al promedio o sea porque son por debajo de la media y se comprometa así la prestación del servicio.

Para esta sesión de Spatia, se utilizó como guía una encuesta realizada por IFAC, generada a través del IESBA (International Ethics Standard Board for Accountants) denominada como: “Seeks Your View about the Level of Fees Charged by Audit Firms” la cual plantea unos cuestionamientos relacionados con la ética del profesional con respecto a los honorarios.

  1. ¿Cómo se determina en la realidad la remuneración de los Contadores Públicos?

Los participantes compartieron sus experiencias para ilustrar la realidad de la remuneración de los contadores públicos. Por ejemplo, en el caso de las grandes firmas de auditoría es posible hacerlo horas hombre, lo que se cobre depende de la complejidad del trabajo. Sin embargo, personas que fueron miembros de firma de auditoría y que hoy en día tienen sus propias empresas de auditoría y contabilidad indican que es posible perder clientes por tratar de valorar bien y adecuadamente el trabajo.

En el momento de determinar la remuneración del profesional es importante tener en cuenta que existen unos costos implícitos tales como el aplicativo contable, los gastos administrativos y, además de estos, el conocimiento del profesional debe ser valorado de forma idónea.

Uno de los escenarios donde se evidencia más marcada la problemática es en la liquidación de impuestos, donde en ocasiones no hay calidad en el trabajo que se hace y se pueden encontrar colegas Contadores Públicos que son irresponsables, que hacen declaraciones de renta complejas por $50.000. Esto tiene varios efectos, uno de ellos está asociado con la reputación de la profesión y el otro con la determinación de los honorarios, porque estas situaciones ponen muy por debajo el valor real de los servicios contables.

Existen situaciones puntuales donde lo requerido por los clientes es de un alcance demasiado amplio para el presupuesto determinado por ellos mismos; en ese sentido, cuando el Contador Público va a pasar la propuesta o hacer la negociación, resulta complejo teniendo en cuenta que el presupuesto previamente fue establecido y está muy por debajo de lo que el Contador Público cobraría.

Un factor preponderante para el cobro de los honorarios, o en algunos casos los salarios, es la experiencia profesional e incluso la formación académica; por ejemplo, la realidad para los recién egresados es que actualmente se ofrecen salarios entre $800.000 o $1.200.000 (Cop). Algunos Contadores Públicos solo se visualizan como empleados y esto, aunque no es negativo, si hace que algunos profesionales no valoren adecuadamente su trabajo.

Otra situación que se presenta es que en el caso de las firmas de Auditoría cada vez se contratan profesionales recién egresados, seniors o incluso gerentes con salarios menores a los que están en el mercado. Uno de los participantes cuenta que en el año 2004, siendo recién egresada, ganaba $900.000 y hoy 14 años después la cifra no ha cambiado mucho.

Otro elemento es la complejidad del asunto, donde cada servicio sería cobrado de forma distinta, por ejemplo, temas como la implementación Normas Internacionales de Contabilidad, la elaboración de declaraciones de renta, peritajes contables, Revisorías Fiscales, entre otros; la experticia es específica y además el nivel de responsabilidad es distinto.

Hay algunos clientes que opinan que “El contador es un mal necesario” y en este sentido, aunque no quieran pagar lo que se debería, se ven obligados a hacerlo para recibir un trabajo de buena calidad.

  1. ¿Los honorarios disminuyen la calidad y quebrantan la ética de los contadores?

Es una pregunta respecto de la cual no debe generalizarse la respuesta; dado que cada caso es totalmente diferente. El análisis de los honorarios con respecto de la ética debería hacerse en dos sentidos:

  1. Cuando los honorarios afectan la independencia del profesional

De acuerdo con IFAC, la independencia es uno de los principios éticos fundamentales como lo es la objetividad: “El principio de Objetividad impone una obligación a todos los profesionales de la Contabilidad de no comprometer su juicio profesional o de los negocios a causa de prejuicios, conflictos de intereses o indebida influencia de otros”.

Con relación a la independencia y a las amenazas que podrían afectar a esta, se encuentra la de interés económico, donde particularmente y con respecto de los honorarios IFAC en la sección 290.215 del Código de Ética de IFAC se propone lo siguiente:

Cuando el total de los honorarios provenientes de un cliente de auditoría representen una larga proporción del total de los honorarios de la firma en la que el auditor expresa su opinión, la dependencia de tal cliente y la preocupación acerca de perder este cliente crea una amenaza de autointerés o intimidación. La importancia de la amenaza dependerá de muchos factores como:

  • La estructura operativa de la firma
  • Si la firma está bien establecida o es nueva; y
  • La importancia del cliente para la firma cuantitativa y cualitativamente

La importancia de la amenaza debería ser evaluada y las salvaguardas deberían ser aplicadas cuando sea necesario eliminar la amenaza o reducirla a un nivel aceptable. Ejemplos de esas salvaguardas serían:

  • Reducir la dependencia del cliente
  • Revisiones externas de control de calidad; o
  • Consultar una tercera parte, como un cuerpo regulatorio o un profesional de la contabilidad, o auditores con un juicio clave.

Con relación a lo anterior, se puede inferir por parte de los participantes que cuando el profesional es dependiente del cliente puede llegar a ser permisivo y perder su independencia en el momento de ejecutar la labor para la cual fue contratado; por otro lado, puede que los honorarios sean tan atractivos que ocurra la misma situación.

  1. Cuando los honorarios afectan el debido cuidado profesional

El principio de Competencia Profesional y debido cuidado tal y como lo define IFAC, en la sección 130.1 “…Impone las siguientes obligaciones a todos los profesionales de la Contabilidad…”:

  1. Mantener el conocimiento profesional y las habilidades al nivel requerido para garantizar que los clientes o los empleados reciben servicios profesionales; y
  2. Actuar diligentemente de acuerdo con la técnica aplicable y los estándares profesionales cuando se desarrollan actividades profesionales o se proveen servicios profesionales.

(…)

Así mismo, según la sección del Código de Ética 130.4, la diligencia abarca la responsabilidad de actuar de acuerdo con los requerimientos de asignación, de forma cuidadosa, exhaustiva y oportuna.

En este sentido, al relacionar el principio de debido cuidado con los honorarios, algunos profesionales en su afán de conseguir más clientes, para obtener mayores ingresos, puede que actúen sin el debido cuidado requerido, escenario en el cual no vislumbran las consecuencias claramente.

En nuestra realidad colombiana abundan los casos en los cuales la independencia y el debido cuidado del profesional se han visto afectados presuntamente por un interés económico. Casos como Interbolsa, Reficar, Odebrech, Saludcoop, Supercundi dejan entrever esta situación.

  1. Por razón del nivel de remuneración ¿Es mejor ser empleado o profesional independiente?

Para los participantes cada caso es diferente; al hablar de los profesionales empleados se evidencian unas situaciones particulares, por ejemplo, hay profesionales a los que solo les interesa emplearse por la estabilidad laboral y asegurar un ingreso fijo mensual; existen otros que se emplean en una entidad para adquirir experiencia y hacer carrera dentro de la organización, tal es el caso de aquellos que trabajan en firmas de auditoría, en las cuales, dependiendo de la antigüedad, el salario va variando.

Alguno de los participantes opina que una de las ventajas de ser empleado es la seguridad social, porque automáticamente las compañías hacen las deducciones correspondientes; sin embargo, cuando el profesional trabaja de forma independiente debe ser organizado para poder cumplir con estas responsabilidades adecuadamente.

De acuerdo con cifras del Observatorio Laboral para la Educación con relación al valor de los ingresos aproximados para profesionales recién egresados de la carrera de Contaduría Pública, el valor aproximado para el año 2016 es de $1.386.509. Este valor comparado con otras profesiones da unos resultados interesantes, puesto que, al realizar la comparación con los Geólogos y Médicos, el valor del salario para los recién egresados es menor; sin embargo, frente a la mayoría de las profesiones es superior; en conclusión, los Contadores se encuentran dentro las profesiones mejor pagadas para los recién egresados.

Por otro lado, es importante destacar que la Contaduría Pública es una carrera con alta demanda y uno de los criterios es que todas las empresas requieren un Contador, además de las múltiples opciones de campos en los que se puede desempeñar. Según el sitio Universia:

“Según el gerente de Trabajando.com Colombia, Ricardo Garcés, existen ciertos tipos de profesionales que son especialmente difíciles de encontrar en el mercado colombiano y que al mismo tiempo son muy demandados por las empresas. Este es el caso de los “contadores o ejecutivos en finanzas que conozcan las normas internacionales de contabilidad y que sean bilingües, representantes y jefes de ventas, profesionales y técnicos en el área de las TIC y especialistas médicos en ciertas áreas”[1].

  1. La remuneración de los contadores ¿Reduce la cantidad de su trabajo?

Esta pregunta se relaciona con la número 2, en la cual los participantes ratifican que si se reduce la cantidad de trabajo puede ser debido a que se tomen muchos clientes y se actúe de forma tal que se afecte el debido cuidado profesional al no actuar de forma responsable, oportuna y juiciosa; por otro lado, también podría ocurrir que el profesional “trabaje menos” porque tengan clientes que le paguen muy bien y el profesional no esté interesado en perderlos lo que claramente permite evidenciar una situación de conflicto de interés por situaciones económicas lo que afectaría la independencia.

Esta problemática no solo es colombiana, esto es una situación que se presenta internacionalmente. La cual ha sido abordada el IESBA (International Ethics Standars Board) de IFAC a través de estudios como la reciente encuesta denominada como IESBA Seeks Your View about the Level of Fees Charged by Audit Firms[2], en la que se pretende conocer a través de algunas preguntas estructurada por cómo el nivel de remuneración influye sobre la ética de los profesionales.

  1. ¿Es conveniente tener pocos clientes?

En opinión de los participantes no es conveniente tener tantos clientes. Una de las razones está relacionada con la calidad del servicio que se presta. En ocasiones los profesionales pretenden abarcar muchos clientes y en el caso de las firmas de auditoría esta situación lo que puede generar es que los trabajadores deban laborar tiempo extra generando así inadecuadas condiciones laborales.

Otra de las consecuencias de tener tantos clientes es que no se preste una atención personalizada porque los clientes desean ser atendidos por su contador o revisor fiscal y no por los asistentes. Uno de los participantes argumenta que: “Es mejor tener pocos clientes, pero que sean buenos”.

En criterio de uno de los participantes, se deberían evaluar los clientes y tenerlos en categorías (A, B, C) teniendo en cuenta la complejidad de sus operaciones, la oportunidad de sus pagos, la comunicación, entre otros; lo que facilitaría saber con qué tipo clientes se puede trabajar.

Sin embargo, también se argumenta que tener pocos clientes puede aumentar el riesgo de dependencia económica, para sustentar lo anterior se hace mención de la circular externa 115 del 21 de octubre de 2008, en la cual se dice puntualmente:

“… Así mismo, la independencia requerida debe ser de criterio y de opinión en todo lo relacionado con su trabajo.

Atendiendo los estándares y las prácticas internacionales, esta Superintendencia considera adecuado recomendar que los entes económicos adopten medidas adicionales que faciliten el mantenimiento de la independencia del revisor fiscal, orientadas a:

  • Designar como revisor fiscal a personas o firmas que no hayan recibido ingresos de la compañía y/o de su matriz o de alguna de sus subordinadas que representan el veinticinco por ciento (25%) o más de los últimos ingresos anuales de aquél…”.

Otras consideraciones:

  • Se revisó La Gran Encuesta Integrada de Hogares 2017[i], con el objetivo de revisar la composición por estrato de la población, donde se evidencia que la mayoría de la población colombiana pertenece al 0, 1, 2 y 3; con una participación minoritaria de los estratos 4, 5 y 6. Esta estructura demográfica se replica en la actividad comercial y en los pequeños negocios.
  • Los profesionales se encuentran con esta realidad local donde más del 90% de las empresas de la economía son micro establecimientos, pequeñas empresas y personas naturales inscritas en las Cámaras de Comercio. Finalmente, estos son la mayoría de los empleadores o quienes contratan por honorarios a los contadores.
  • Otro aspecto que ha afectado a la profesión de Contaduría Pública y sus honorarios es la fe pública. En el mundo los contadores son unos testigos excepcionales; sin embargo, este concepto ha generado una idea generalizada de que este es el atributo distingue a la profesión contable; sin embargo, realmente no lo es. 

Participantes:

Alexis García

Andrea Caro

Clenia Causil

Hernando Bermúdez

José Ricardo Rojas

Mario Vidal Ovalle

Natalia Baracaldo


[1] http://noticias.universia.net.co/educacion/noticia/2015/12/17/1134832/20-carreras-universitarias-mayor-demanda-mejor-pagadas-colombia.html

[2] https://www.iaasb.org/system/files/publications/files/IESBA-Fees-Questionnaire-2017_0-1_0.pdf

[i] https://formularios.dane.gov.co/Anda_4_1/index.php/catalog/458

[1] http://noticias.universia.net.co/educacion/noticia/2015/12/17/1134832/20-carreras-universitarias-mayor-demanda-mejor-pagadas-colombia.html

[2] https://www.iaasb.org/system/files/publications/files/IESBA-Fees-Questionnaire-2017_0-1_0.pdf

[i] https://formularios.dane.gov.co/Anda_4_1/index.php/catalog/458

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