Revisores fiscales deben adelantar procedimientos adicionales

Las organizaciones y profesiones (la contable incluida) han sufrido cambios en todo sentido relacionados con la emergencia económica, social y ecológica actual. En este caso, las reuniones ordinarias no han podido ser efectuadas, por lo que se han expedido decretos y circulares –desde el gobierno nacional y la Superintendencia de Sociedades– que modifican las reglas del plazo para llevarlas a cabo.

En consecuencia, es imperativo que los revisores fiscales adelanten procedimientos adicionales como la revisión de los eventos subsecuentes, de revelaciones adicionales, de indicios de deterioro en las cuentas por cobrar y préstamos por cobrar, y de la continuidad de empresa en funcionamiento. Lo anterior previendo escenarios posibles para estar preparados cuando llegue el momento de completar lo aplazado.

Redacción INCP a partir de artículo publicado por Luís Henry Moya Moreno

Para más información consulte el artículo titulado “El efecto del Covid-19 en el desarrollo del ejercicio de la Revisoría Fiscal” publicado por Luís Henry Moya Moreno.

El efecto del Covid-19 en el desarrollo del ejercicio de la Revisoría Fiscal

Los últimos acontecimientos a nivel mundial, relacionados con el Covid-19 ha conllevado a cambios en todo sentido y en el caso de nuestra profesión no ha sido ajena, por ello, en aras de un proceso de reflexión en el ejercicio de la Revisoría y en este tiempo en el cual se encuentran en proceso de desarrollo algunas asambleas de accionistas o del máximo órgano social de las Entidades y otras que han optado por suspender la realización de las reuniones del máximo órgano social.

Con fundamento en la declaratoria de estado de emergencia económica, social y ecológica proferida por el Gobierno Nacional[1], se expidió el Decreto 434 de 2020. Este decreto modifica parcialmente la regla prevista en el artículo 422 del Código de Comercio, conforme con la cual, a falta de disposición estatutaria al respecto, la reunión ordinaria del máximo órgano social se deberá realizar dentro de los tres meses siguientes al cierre de cada ejercicio. Al respecto el artículo 5º de dicho decreto dispone: “Artículo 5. Reuniones ordinarias de asamblea. Las reuniones ordinarias de asamblea correspondientes al ejercicio del año 2019 de que trata el artículo 422 del Código de Comercio podrán efectuarse hasta dentro del mes siguiente a la finalización de la emergencia sanitaria declarada en el territorio nacional. Si no fuere convocada, la asamblea se reunirá por derecho propio el día hábil siguiente al mes de que trata el inciso anterior, a las 10 a.m., en las oficinas del domicilio principal donde funcione la administración de la sociedad. Los administradores permitirán el ejercicio del derecho de inspección a los accionistas o a sus representantes durante los quince días anteriores a la reunión.

Parágrafo. Todas las personas jurídicas, sin excepción, estarán facultadas para aplicar las reglas previstas en el presente artículo en la realización de reuniones presenciales, no presenciales o mixtas de sus órganos colegiados”. Resaltado fuera de texto

De acuerdo con lo mencionado anteriormente la Superintendencia de Sociedades emitió Circular Externa No 100-000004[2] y dio instrucciones a sus supervisados, relacionados con el plazo para realizar las reuniones ordinarias del máximo órgano social para el presente año, en las que se estudiarán los asuntos propios del ejercicio que terminó el 31 de diciembre de 2019, plazo que ha sido ampliado y queda sujeto a la vigencia de la declaratoria de emergencia sanitaria realizada por el Ministerio de Salud y Protección Social[3].

Por ello, es de vital importancia que los revisores fiscales adelanten algunos procedimientos adicionales al trabajo adelantado al 31 de diciembre de 2019 tales como:

  • Revisión de los eventos subsecuentes
  • Revisión de indicios de deterioro en las cuentas por cobrar y préstamos por cobrar
  • Revisión de la continuidad de empresa en funcionamiento
  • Revisión de revelaciones adicionales

El trabajo debe considerar dos escenarios:

Primer escenario: La Entidad, a la fecha (período de emergencia sanitaria) no ha efectuado la aprobación de los estados financieros

El revisor fiscal, deberá efectuar procedimientos de eventos posteriores, desde la fecha del cierre 31 de diciembre de 2019, hasta la fecha de aprobación para emisión y publicación (será la fecha definida por la Entidad),


[1] Decreto 417 del 17 de marzo de 2020

[2] Efectúo un alcance a la Circular Externa 000002 del 17 de marzo de 2020

[3] Resolución 385 de 12 de marzo de 2020 emitida por el Ministerio de salud y de la protección social


Elaboración propia

Los Eventos Subsecuentes son hechos, favorables o desfavorables, que se han producido entre el final del periodo sobre el que informa y la fecha de autorización de los estados financieros para su publicación. Existen dos tipos de hechos:

  1. Los que proporcionan evidencia de las condiciones que existían al final del periodo sobre el que informa (hechos ocurridos después del periodo sobre el que se informa que implican ajuste), y
  2. Los que indican condiciones que surgieron después del periodo sobre el que informa (hechos ocurridos después del periodo sobre el que se informa que no implican ajuste)

En este caso pueden existir, hechos que originan ajustes tales como:

  1. Indicios de deterioro de las cuentas por cobrar, préstamos por cobrar, dado que, por el efecto de la recesión en la economía, como efecto del Covid-19, se podría afectar el pago de las obligaciones y originaría elementos adicionales para establecer nuevos indicios de deterioro, los cuales deberían considerarse en la evaluación al 31 de diciembre de 2019, estos requerimientos están alineados con el requerimiento del párrafo 32.5[1] (b) “La recepción de información, después del periodo sobre el que se informa, que indique el deterioro del valor de un activo al final del periodo sobre el que se informa, o de que el importe de una pérdida por deterioro de valor anteriormente reconocido para ese activo necesitará ajustarse. Por ejemplo: (i) la situación de quiebra de un cliente, ocurrida después del periodo sobre el que se informa, generalmente confirma que al final del periodo sobre el que se informa existía una pérdida sobre la cuenta comercial por cobrar, y por tanto que la entidad necesita ajustar el importe en libros de dicha cuenta; y.”

Hechos que originan revelaciones tales como:

  • La Revisoría Fiscal, deberá aplicar procedimientos para evaluar la hipótesis de negocio en marcha al 31 de diciembre de 2019, para ello sería apropiado pedir a la gerencia la evaluación de los aspectos contenidos en el párrafo 3.10[1] que establece “Cuando la gerencia, al realizar esta evaluación, sea consciente de la existencia de incertidumbres significativas relativas a sucesos o condiciones que puedan aportar dudas importantes sobre la capacidad de la entidad de continuar como negocio en marca, revelará estas incertidumbres. Cuando una entidad no prepare los estados financieros bajo la hipótesis de negocio en marcha, revelará este hecho, junto con las hipótesis sobre las que han sido elaborados, así como las razones por las que la entidad no se considera como un negocio en marcha”

[1] Tomada de la sección 3, Anexo N° del Decreto 2420 de 2015.


El auditor tiene la responsabilidad de obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre la idoneidad de la utilización por parte de la dirección de la hipótesis de empresa en funcionamiento para la preparación de los estados financieros, así como de determinar si existe alguna incertidumbre material con respecto a la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento. Esta responsabilidad existe aún en el caso de que el marco de información financiera utilizado para la preparación de los estados financieros no contenga un requerimiento explícito de que la dirección realice una valoración específica de la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento.
Requerimiento Procedimiento sugerido
Obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre la idoneidad de la utilización por parte de la dirección de la hipótesis de empresa en funcionamiento para la preparación de los estados financieros. Revisar las estrategias adelantadas por la Entidad frente a las condiciones originadas por la emergencia sanitaria producida por el Covid-19.Revisar el efecto e impacto del cierre de establecimientos.Revisar mediante análisis las disminuciones de ventas e ingresos durante el período de aislamiento. Revisar el impacto de las medidas económicas establecidas por el gobierno en los decretos de emergencia económica.Revisar las medidas de las prórrogas en los temas tributarios.Revisar los efectos de los incrementos en las tasas de cambio.El análisis y la discusión con la dirección de los pronósticos de flujos de efectivo y de beneficios y otros pronósticos relevantes.La lectura de los términos de los empréstitos y de los contratos de préstamo, así como la determinación de si alguno de ellos se ha incumplido.La lectura de las actas de las reuniones de los accionistas, de los responsables del gobierno de la entidad y de los comités relevantes en busca de referencias a dificultades financieras.La indagación ante los asesores jurídicos de la entidad sobre la existencia de litigios y de reclamaciones, así como sobre la razonabilidad de las valoraciones realizadas por la dirección de sus resultados y la estimación de sus repercusiones financieras.La confirmación de la existencia, legalidad y exigibilidad de los acuerdos con partes vinculadas y con terceros para proporcionar o mantener apoyo financiero, así como la valoración de la capacidad financiera de dichas partes para proporcionar fondos adicionales.La evaluación de los planes de la entidad para atender los pedidos de clientes en suspenso.La aplicación de procedimientos de auditoría en relación con hechos posteriores al cierre para identificar los que reducen la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento o, de otro modo, afectan a dicha capacidad.La confirmación de la existencia, de los términos y de la adecuación de las facilidades de crédito.La obtención y revisión de informes de actuaciones de las autoridades reguladoras.La determinación de la adecuación del fundamento de cualquier enajenación de activos planificada.La evaluación de los planes de acciones futuras de la dirección puede incluir la indagación ante la dirección sobre sus planes de actuaciones futuras; por ejemplo, sus planes de liquidar activos, de tomar dinero prestado o de renegociar la deuda, de reducir o de posponer gastos, o de aumentar capital. Cada uno de estos procedimientos, deben ser revisados sobre los documentos preparados por la administración de la Entidad.

Segundo escenario: La Entidad, a la fecha (período de emergencia sanitaria) ha efectuado la aprobación de los estados financieros.

Hechos que llegan a conocimiento del auditor con posterioridad a la fecha de publicación de los estados financieros[3]

Requerimiento Procedimiento
Una vez publicados los estados financieros, el auditor no tiene obligación de aplicar procedimientos de auditoría con respecto a ellos. Sin embargo, si una vez publicados los estados financieros, llega a su conocimiento un hecho que, de haber sido conocido por él en la fecha del informe de auditoría, pudiese haberle llevado a rectificar el informe de auditoría, el auditor: discutirá la cuestión con la dirección y, cuando proceda, con los responsables del gobierno de la entidad;determinará si es necesaria una modificación de los estados financieros; y, de ser así,indagará sobre el modo en que la dirección tiene intención de tratar la cuestión en los estados financieros. Por efectos de la emergencia económica del COVID- 19, el Revisor Fiscal, evaluará todos y cada uno de los eventos que se han originado después de la publicación de los estados financieros, entre otros: Efectos de indicios de deterioro de las cuentas por cobrar, préstamos por cobrar, por el efecto de la recesión en la economía, como efecto del Covid-19, que ha afectado el pago de las obligaciones y que origina elementos adicionales para establecer nuevos indicios de deterioro, los cuales deberían considerarse en la evaluación de los activos al 31 de diciembre de 2019.Evaluación de la hipótesis del negocio en marcha, en la cual se establezca, entre otros los siguientes factores: cierre de establecimientos, disminución de ventas, incumplimiento del pago a proveedores y empleados, cese de producción. Evaluación con la gerencia de como se tratará cada uno de estos factores. En caso de que la Entidad no acceda a efectuar ajustes a los estados financieros al 31 de diciembre de 2019, y el Revisor Fiscal considere que hay elementos suficientes para ajustar los estados financieros como consecuencia de los efectos de la emergencia económica por el COvid-19, procederá a evaluar la reemisión de su dictamen, esto significa que podría cambiar la opinión de su dictamen emitido inicialmente, por ejemplo, pasar de un dictamen favorable a un dictamen con salvedades. (ver requerimientos en NIA 705)
Si la dirección modifica los estados financieros, el auditor: (Ref: Apartado A17) Aplicará los procedimientos de auditoría necesarios en tales circunstancias a la modificación.Revisará las medidas adoptadas por la dirección para garantizar que se informe de la situación a cualquier persona que haya recibido los estados financieros anteriormente publicados junto con el informe de auditoría correspondiente.Salvo que concurran las circunstancias descritas en el apartado 12:ampliará los procedimientos de auditoría mencionados en los apartados 6 y 7 hasta la fecha del nuevo informe de auditoría, el cual no tendrá una fecha anterior a la de aprobación de los estados financieros modificados; yproporcionará un nuevo informe de auditoría sobre los estados financieros modificados.Cuando concurran las circunstancias del apartado 12, rectificará el informe de auditoría o proporcionará un nuevo informe de auditoría tal como requiere el apartado En caso de que la gerencia de la Entidad acceda a cambiar los estados financieros al 31 de diciembre de 2019, el Revisor fiscal procederá a evaluar cada uno de los ajustes y en caso que no cambie sus conclusiones del dictamen emitido inicialmente, procederá a emitir un dictamen refechado, esto es la emisión de un nuevo dictamen con la misma fecha de emisión inicial adicionando la fecha del cambio.   Ejemplo:   “XXXXXXXXX Revisor Fiscal T.P N° XXXX   Febrero 20 de 2020, excepto la nota 1b que es del 5 de mayo de 2020.”   En este caso, la administración procederá a efectuar una nota adicional explicativa, para indicar los cambios originados después de la emisión para publicación inicial de lo estados financieros.

Fuente: Luis Henry Moya Moreno


[1] Tomada de la sección 10, Anexo N° del Decreto 2420 de 2015.

[2] Tomada de la sección 3, Anexo N° del Decreto 2420 de 2015.

[3] Párrafos 14 y 15 NIA 560 – Hechos posteriores al cierre


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