Régimen Simple de Tributación – SIMPLE

Documento de conclusiones

Spatia INCP, 23 de mayo de 2019


La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) lanzó página sobre Régimen Simple de Tributación[1]. Allí, hay información para entender en qué consiste este impuesto. Como se indica en la mencionada página, el Régimen Simple de Tributación (RST) es un impuesto que debe declararse anualmente, pero con anticipos bimestrales. Esta modalidad de pago ya refleja uno de los problemas que tiene el Estado, que es el déficit fiscal existente, pues a pesar de que se esté recaudando el pago de impuestos de manera anticipada, aun así, no se ha logrado reducir la brecha entre lo que se recauda y lo que se gasta.

El pago del RST se realiza por medio de los sistemas electrónicos, con el cual la mayoría de las contribuyentes ya están familiarizados. Sin embargo, la plataforma de la DIAN tiene problemas para poder soportar la cantidad de contribuyentes, lo que debe considerarse una falencia por parte del gobierno, al no invertir en un sistema que a nivel internacional ya existe, sino insiste en la idea de desarrollar un sistema propio que ya ha quedado más que en evidencia que no funciona.

Ahora bien, el RST empieza en 2019 y es un régimen voluntario, lo que conlleva a que el contribuyente analice si le es conveniente o no acogerse. En el conversatorio en paralelo se mencionó el caso del monotributo, puesto que este quedo como un fallido intento de DIAN, ya que las expectativas de inscripción de los contribuyentes nunca se cumplieron. A lo que los asistentes manifiestan que una de las posibles causas de su fracaso fue la falta de difusión y orientación brindada por la entidad, es un error pensar que “todos nos enteramos de todo” por ejemplo a nivel tributario. Al igual, otra de las causas mencionadas por los asistentes son las restricciones que se ponen para los contribuyentes, como lo es la delimitación a solo una actividad por parte del independiente.

Continuando con el RTS, en la página se señala que es un régimen que puede ser usado por personas naturales y jurídicas, lo que lo hace interesante. Y continua con uno de los principales argumentos del régimen:

“Este nuevo régimen busca facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes especialmente de aquellos que están en la informalidad, a quienes les permitirá gozar de todos los beneficios que ofrece formalizarse, no solo porque verán reducida ostensiblemente la carga impositiva y los costos de cumplimiento de la obligación tributaria, sino también porque mejorarán sus condiciones de competitividad en el mercado”(DIAN, 2019, Régimen Simple de Tributación–RST).

Para analizar este párrafo debe tenerse en cuenta que el índice de informalidad en Colombia es muy alto y que adicionalmente, se peca haciéndose pensar que formalizarse es llevar contabilidad y llevar contabilidad es pagar impuestos. Esta relación tiene un impacto negativo para la contabilidad.

Las Normas Internacionales de Contabilidad y Presentación de Informes (ISAR, por sus siglas en inglés), realizan a nivel gubernamental una investigación contable en varios países sobre la cuestión y sobre su relación con los impuestos; arrojando como resultado que las personas sienten, en cuanto a contabilidad y cuando se refiere a impuestos, que este es un modo de “agresión”; pues muchas personas señalan que se les quiere imponer la contabilidad porque se les puede realizar cobro de impuestos.

Avanzado en el documento se señalan los beneficios del régimen, lo que deja dudas es que al hacer el proceso de formalización fácilmente se doblan los costos de operación. Una persona informal no paga prestaciones sociales, ni realiza aportes al sistema de seguridad social, únicamente realiza el pago de inscripción a Cámara de Comercio. La DIAN indica que se disminuye la carga impositiva del contribuyente, pero esto no parece del todo cierto y la entidad debería probarlo, para identificar las diferencias entre el régimen ordinario y el simple.

“Los contribuyentes de este nuevo modelo de tributación no estarán sometidos al impuesto sobre la renta, debido a que se sustituye por el RST. Asimismo, simplifica la manera en que se paga el impuesto de industria y comercio, el complementario de avisos y tableros y la sobretasa bomberil, ya que, además de estar incluido en la tarifa del RST, no se pagarán directamente en cada municipio o distrito, sino a través del RST con un solo pago que luego el Ministerio de Hacienda distribuirá muy rápidamente a los respectivos entes territoriales” (DIAN, 2019, Régimen Simple de Tributación–RST).

No se evidencia ninguna ventaja en el párrafo anterior, pues no existe un único formulario para el cual se determinen todos los impuestos. Así, una sola actuación va a presentar una acumulación, y cada impuesto tiene su reglamentación propia. Incluso, esto es una complicación para la entidad. De igual forma, es preocupante que el Ministerio de Hacienda sea el recaudador el Impuesto de Industria y Comercio y que sea dicho ministerio el que tenga que distribuir el recaudo. En este sentido, los asistentes manifestaron sus inquietudes frente a qué pasará con la autonomía municipal, por qué se están centralizando los recursos y su manejo, lo que conllevó a establecer lo inviable, traducido en la creación de un “súper” Ministerio de Hacienda.

  1. ¿Quiénes puede acogerse al simple?  41.03

De acuerdo a lo señalado por la DIAN, pueden acogerse:

  • Personas naturales que desarrollen su actividad con criterios empresariales, aunque no sean comerciantes (agricultores, ganaderos, etc.) o personas jurídicas de naturaleza societaria, cuyos socios o accionistas sean personas naturales.
  • Que en el año gravable anterior hubieren obtenido ingresos brutos, ordinarios o extraordinarios, inferiores a 80.000 UVT. Las particularidades del cálculo de este valor lo encuentran en el artículo 905 del Estatuto Tributario.
  • Que cumplan las obligaciones tributarias de carácter nacional y local.

Respecto a los anteriores lineamientos, los participantes manifestaron la poca claridad que hay sobre conceptos como criterios empresariales. De igual forma, el valor de 80.000 UVT que son $ 2.741.600.000 no corresponde a los rangos de ingresos de una microempresa.

  1. ¿Cuáles serían las obligaciones en materia de contabilidad, exigidas por las normas fiscales?

Desde la perspectiva de los comerciantes, estos tendrán que seguir llevando contabilidad por lo que les es exigido por la ley mercantil, más no la tributaria. Ahora bien, en el régimen tributario se habría creado la contabilidad basada en un solo libro de ingresos para el impuesto a las ventas, pero el régimen simplificado fue derogado.

Todos los que sean comerciantes deben llevar contabilidad, lo cual pasa en el régimen simple con las personas naturales que no son comerciantes, pues estas no estarían obligadas a llevar contabilidad. Es decir, para poder cumplir con lo indicado en el RST la persona debe llevar un registro y además, si este lo quiere, hacerla valer como prueba pues deberá llevar una contabilidad de acuerdo con lo que estipula el Código de Comercio. Por tanto, aunque la norma tributaria no lo diga de manera implícita, sí debe realizarse la debida contabilidad.

  1. ¿Qué conflictos habría con la contabilidad financiera?

Por el momento no ha sido clara la reglamentación del RST. También, los participantes indican que el mayor conflicto es la intromisión de las normas fiscales, con la norma de determinación de ingresos, al igual que con la diferencia en cambio. Así, no va a haber renta líquida, ya que esta sería otra razón para llevar contabilidad. Por otro lado, al no llevar el IVA esto podría generar un mayor valor de costo o gasto.

  1. ¿Las diferencias simplemente se concilian, dando pie a hacer conciliación de ingresos? ¿Será contable y fiscal?

En esta pregunta el grupo señala que solo habría conciliación en los ingresos, pues serían lo único a declarar. Pero, también es de anotar que existe una confusión pues la ley se habla de conciliación obligatoria por reglas fiscales (debe ser detallada), además de una conciliación obligatoria por reglas contables, que son diferentes.

Esto sería un impedimento para que funcione el sistema. Ya que incurriría a llevar contabilidad y conciliar.

Comentarios a la seguridad jurídica para los comerciantes que no permite que las personas quieran adherirse a las normativas.

Comentarios: 

  • Se debe pensar si habrá lugar a necesitar revisores fiscales para firmar las declaraciones de los que se acojan al RTS. Esto es lo que sigue generando dudas puesto que la medida de 80.000 UVT, según lo que indica la DIAN, sí daría lugar a que las declaraciones estuvieran resaltadas por el revisor fiscal.
  • Se concluye, que inevitablemente las personas van a tener que llevar contabilidad para cumplir con todos los requisitos que implica acogerse a este régimen. Ahora bien, puede que sea una contabilidad sencilla pero no hay un régimen de contabilidad propio para el tema de impuestos.

Participantes:

  • Bermúdez Cárdenas, Johana.
  • Bermúdez, Hernando.
  • Bernal Montero, Mónica Lizette.
  • Cardona, Jorge.
  • Chaparro, Angela.
  • Garzón Galindo, Germán
  • Garzón Téllez, José Joaquín.
  • Gómez Salazar, Buenaventura.
  • Hernandez, Juan
  • Lancheros Neiza, Patricia.
  • Macias, Álvaro
  • Martínez, José Alejandro.
  • Martínez, Nidia Paola.
  • Rueda, Linda Vivia.
  • Sotelo, Rosalía.

[1] https://www.dian.gov.co/impuestos/RST/Paginas/default.aspx

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