A propósito de Conciliación Fiscal

La conciliación Fiscal es una obligación formal que aparece como sistema de control o conciliación para que los contribuyentes de renta obligados a llevar contabilidad registren las diferencias que surjan entre la aplicación de los marcos técnicos normativos contables y las disposiciones del Estatuto Tributario. Esta, contempla el ‘control de detalle’, para diligenciar las transacciones que presenten diferencias entre lo contable y lo fiscal, y el ‘reporte de conciliación fiscal’, donde se muestran los saldos contables y fiscales consolidados explicando las diferencias, el cual hará parte de la declaración de renta.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, mediante su decreto 1998 del 30 de noviembre de 2017, reglamentó esta obligación; También se definieron las especificaciones técnicas del ‘reporte de conciliación fiscal’ reemplazando el formato 1732 por el 2516 «Reporte de Conciliación Fiscal-Anexo 110». Es importante aclarar que los contribuyentes que tuviesen ingresos brutos fiscales por debajo de $1433.655.000, para 2017, no tendrán que presentar dicho reporte y, para aquellos que sí deban hacerlo, las fechas y condiciones se publicarán a más tardar el 31 de marzo de 2018.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por PwC.

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Sistema de control o conciliaciones de diferencias que surjan entre los nuevos marcos técnicos normativos contables y las disposiciones del E.T.” de la fuente PwC.

Sistema de control o conciliaciones de diferencias que surjan entre los nuevos marcos técnicos normativos contables y las disposiciones del E.T.

El pasado 30 de noviembre de 2017, fue publicado el Decreto 1998 por el cual se reglamentó la nueva herramienta de control denominada “Conciliación fiscal”.

Esta conciliación constituye una obligación de carácter formal, mediante la cual los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios, obligados a llevar contabilidad, deben registrar las diferencias que surjan entre los sistemas de reconocimiento y medición de los marcos técnicos normativos contables y las bases iniciales con base en las cuales se elaborará la declaración de renta.

La misma está compuesta por los siguientes elementos:

  1. El control de detalle: herramienta que el contribuyente deberá implementar diligenciando cada transacción que genere diferencias entre lo contable y lo fiscal; también deberá garantizar la identificación de los registros contables asociados (el registro de dichas transacciones se realizará en pesos colombianos).
  2. Reporte de conciliación fiscal: informe consolidado de los saldos contables y fiscales, donde se acumulan y explican las diferencias. Este reporte constituye un nuevo anexo de la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios y hará parte integral de la misma.

Mediante la Resolución 73 del 29 de diciembre de 2017 fueron definidas las especificaciones técnicas de dicho reporte. Dicha resolución indica que el Formato 1732 quedó sin vigencia, y en su reemplazo, se debe aplicar el Formato 2516 “Reporte de Conciliación Fiscal-Anexo 110” a partir de la Declaración de Renta correspondiente al año gravable 2017, el cual sin duda alguna constituye un formato mucho más amplio y complejo, que el mencionado Formato 1732.

Respecto al reporte de conciliación fiscal, todos los contribuyentes que, en el año gravable objeto de conciliación, hayan obtenido ingresos brutos fiscales inferiores a 45.000 UVT (2017 = $ 1.433.655.000), no estarán obligados a presentar el reporte, sin embargo, el reporte deberá estar debidamente diligenciado en el formato prescrito para tal fin en la resolución mencionada y encontrase a disposición de la DIAN cuando esta lo requiera.  Los plazos y condiciones de presentación serán prescritos antes del 31 de marzo de 2018.

Por lo tanto, resulta fundamental para nosotros advertir a la Compañía la necesidad de tomar las medidas necesarias para implementar éste sistema de control de acuerdo con sus necesidades, ya que todos los contribuyentes deberán probar las diferencias que resulten entre lo contable y lo fiscal a través de los sistemas que tengan implementados y los medios de prueba idóneos.

Teniendo en cuenta que la conciliación fiscal y el reporte de conciliación fiscal constituyen anexos nuevos, que tienen como base fundamental la contabilidad, los mismos no están incluidos dentro del alcance de la propuesta de la elaboración y/o de la declaración de renta por el año gravable 2017 y deberán ser objeto de una negociación de honorarios independiente.

Para efectos de la preparación o revisión de la declaración del impuesto sobre la renta y complementario, es necesario que la compañía cuente con este sistema de conciliación fiscal como punto de partida para las depuraciones a que haya lugar. Por lo tanto, la Compañía debe estar en la capacidad de suministrar un anexo con las bases contables y fiscales que generen diferencias por el sistema de reconocimiento y medición contable, así como la siguiente información:

  • Estado de situación financiera (identificando las diferencias temporarias y permanentes).
  • Estado de resultados y ORI – otro resultado integral (identificando las diferencias temporarias y permanentes).
  • Impuesto diferido.
  • Conciliación entre ingresos devengados, diferidos y facturados.
  • Saldos y movimiento de activos fijos (discriminando el costo histórico, revaluaciones y otros ajustes).

Es importante señalar que el incumplimiento de la obligación formal de la conciliación fiscal se considera, para efectos sancionatorios, una irregularidad en la contabilidad; sancionable de acuerdo al artículo 655 del Estatuto Tributario.

Cuando el contribuyente lleve su contabilidad en una moneda funcional diferente al peso colombiano, para efectos fiscales, deberá tener a disposición de la administración tributaria el detalle de la conversión de la moneda funcional al peso colombiano, y, en todo caso, deberá diligenciar su conciliación fiscal (control de detalle y reporte de conciliación fiscal) con las bases contables y fiscales en pesos colombianos.

El mismo decreto señala que si las diferencias no corresponden al reconocimiento y medición de los activos, pasivos, ingresos, costos, gastos y demás partidas y conceptos que deban ser declarados, estas no deberán reflejarse en el control de detalle: por ejemplo, las depuraciones propias de la declaración de renta tales como gastos no deducibles o las limitaciones de gastos al exterior, entre otras (partidas propias de la depuración fiscal).

Fuente: PwC

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