Promoviendo la naturaleza multidisciplinaria y el trabajo colaborativo con el Modelo de Cumplimiento 2.0

Cumplimiento 2.0 o “Compliance SME o compliance subject matter expertise”. (Experticia en materia de cumplimiento, en español), son dos términos comúnmente utilizados en la literatura técnica de cumplimiento. Este término hace referencia a un programa de cumplimiento solido que comprende la naturaleza multidisciplinaria del trabajo, la optimización de la educación y la colaboración en un entorno de liderazgo marcado por la ética. El moderno y nuevo Modelo de Cumplimiento 2.0 surgió en respuesta a la necesidad de reconocer el cumplimiento de manera independiente a la legalidad, centrando toda su atención en la alta gerencia, en pro de liderar su enfoque basado en la ética, la cultura y la reputación para dar respuesta a los problemas modernos. Un buen CCO (chief compliance officer o director de cumplimiento) debe ser la persona con más experticia en temas de cumplimiento para la organización, atendiendo a la naturaleza multidisciplinaria del trabajo, además de promover la colaboración entre las diferentes áreas de la labor.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por Auditool.

Para mayor información, puede leer el artículo:” Cumplimiento 2.0”, de la fuente Auditool. 

Cumplimiento 2.0 

En literatura técnica de cumplimiento se menciona el término cumplimiento 2.0. Pero ¿A que hace referencia? Se menciona también “Compliance SME o compliance subject matter expertise”. (Experticia en materia de cumplimiento). En el presente artículo se tratará este tema.

Un programa de cumplimiento sólido comprende la naturaleza multidisciplinaria del trabajo, la forma óptima de educar y facilitar la colaboración en un entorno de liderazgo ético. A menudo surge a inquietud de por qué asesores y directivos en el tema de cumplimiento tienen dificultades al abordar el crimen corporativo. Quizás se requiera revisar el enfoque.

Hasta hace muy poco (y en algunas partes aún hoy), las revisiones y la auditoría de cumplimiento tenían un acento marcadamente o casi que exclusivamente legal. Esto es lo que se denomina cumplimiento 1.0.  Este enfoque es limitado y no se ajusta a las necesidades y requerimientos de las compañías. Surge entonces lo que se ha denominado el nuevo modelo moderno de Cumplimiento 2.0. Este modelo reconoce el cumplimiento como una labor independiente, distinta de la legal, con la experiencia en la materia (SME) que necesita la alta gerencia para liderar y aconsejar su enfoque de los problemas modernos y existenciales de cumplimiento, ética, cultura y reputación.

Esto representa un nuevo desafío para la gerencia de las compañías, que requieren una capacitación adecuada sobre el tema cumplimiento y la ética como una actividad nueva y distinta. Deben comprender el peligro de nombrar un ejecutivo sin experiencia previa demostrada para desempeñar un papel tan profundamente crítico. Incluso el propietario promedio que busca contratar a un contratista para remodelar su hogar comprende el valor de la experiencia y los resultados anteriores, y este concepto de sentido común no es diferente para temas tan importantes y complejos como el cumplimiento, la ética, la cultura y la reputación.

El no contar con personas experimentadas en el tema de cumplimiento puede traer como consecuencia dificultades legales. Una firma de abogados asociada podría asesorar en caso de tener inconvenientes, pero esto no debería ocurrir si se cuenta con personas que han tenido experiencia real en el campo; esto es, en el diseño y la gestión de problemas de cumplimiento y la cultura dentro de una organización. Las juntas y los directores ejecutivos no deberían permitir que sus importantes tareas de supervisión queden satisfechas superficialmente por la intención de personas sin el debido conocimiento y experiencia.

Las siguientes preguntas pueden orientar la selección de la persona que será responsable del tema de cumplimiento en la compañía

  • ¿Cuáles son los diversos roles y responsabilidades de los gerentes de asuntos legales, recursos humanos, auditoría y las propias unidades de negocios (en relación con el personal de cumplimiento) para respaldar y facilitar un programa de cumplimiento fuerte y una cultura de liderazgo ético?
  • ¿Cuál es el mejor plan para garantizar que las investigaciones internas sobre posibles faltas de conducta tengan éxito en encontrar y remediar o prevenir esas fallas antes de que sean descubiertas por terceros?
  • ¿En qué se diferencia una auditoría legal de una auditoría de cumplimiento?

Debe tenerse presente que un buen CCO (chief compliance officer o director de cumplimiento) es la persona más experta en el tema de cumplimiento para la organización. Los CCO experimentados saben que cualquier programa de ética y cumplimiento de normas solo es tan bueno como los gerentes individuales que deben poseer o administrar partes del programa a través de sus roles y responsabilidades específicas. Esta es la razón por la que muchos de los programas de cumplimiento de la primera generación no lograron sus objetivos, con resultados espectacularmente perjudiciales. El CCO experimentado no actúa solo. Debe atender la naturaleza multidisciplinaria del trabajo, la forma óptima de educar y facilitar la colaboración de los diferentes gerentes que apoyan el programa y lo que se puede lograr de manera realista a través de cada fase o ciclo cuidadosamente administrado de un programa de cumplimiento sólido y eficaz. Un buen director de cumplimiento es el primer y más básico elemento de un programa de cumplimiento sólido que trabaja para alcanzar los objetivos de la administración.

Fuente: Auditool

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