Problemas por el impuesto a la bolsa plástica

Bolsas plásticasEl impuesto a la bolsa plástica, que hace parte de la reforma tributaria aprobada el año pasado y que empezará a regir el primero de julio, ha generado varios conflictos con el gremio que las produce. Según ellos, se debe realizar una campaña más integral que promueva la reutilización de la bolsa. Además, aseguran que las grandes superficies son las que más se benefician al ahorrar $30.000 millones. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por su siglas en inglés), los colombianos usan 6 bolsas por semana y no las desechan de manera correcta.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por El Tiempo

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Las paradojas del impuesto a las bolsas plásticas” de la fuente El Tiempo.

Las paradojas del impuesto a las bolsas plásticas

La bolsa plástica regalada, para empacar productos que se adquieren en los supermercados y tiendas, se acabó. El impuesto nacional al consumo de bolsas plásticas entró en la reforma tributaria del 2016 y, aunque solo empezará a aplicarse en forma desde el 1 de julio de este año, ya está despertando ampollas.

Se creó como un comienzo para Colombia en la era mundial de los impuestos verdes, pero no son muchos los que esperan resultados en materia de protección ambiental con esta medida.​

Los argumentos sobraron para introducir la norma. Cada colombiano usa 6 bolsas plásticas a la semana, dijo el  Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF); pocos la reutilizan y casi nadie las lleva a donde deben estar después de su uso.

Panorama de las bolsas plásticas en Colombia

Imagen 1- Tributario

Imagen 2- Tributario

Imagen 3- Tributario

La llegada del impuesto, para Daniel Felipe Ortegón, director jurídico de la DIAN, fue una sugerencia legislativa, pues en la propuesta tributaria del Gobierno no se había contemplado. Sin embargo, estima que es un primer paso, en medio de los avances que tiene el mundo.

Además, destacó que no se hace por subir ingresos tributarios, pues “el efecto del impuesto verde es más extrafiscal que recaudatorio en sí mismo, pues lo que se busca es desincentivar vía impuestos el uso de las bolsas plásticas”.

Pero el contador público de la Universidad de Antioquia, Jeisson Ramírez, señala que la aplicación de esta norma será prácticamente inocua, en especial, para el fin que la motivó: atacar el problema de contaminación ambiental que se le atribuye a las bolsas.

“El pagador será el consumidor, pues el gravamen se causa cuando la persona recibe la bolsa plástica por parte del establecimiento comercial y la utiliza para cargar los productos comprados”

La tarifa inicial, en este año, será de 20 pesos, modificable en años posteriores con base en el Índice de precios al consumidor, lo que a todas luces, no frenará su uso.

“Las personas podrían seguir comprando bolsas plásticas en un sitio y usarlas en otro (sea en el hogar o en otro establecimiento) sin pagar ningún impuesto”, agregó el contador.

Según Ortegón, “el impuesto se orienta, tanto a lo ambiental, como a la mitigación del impacto en la industria de las bolsas plásticas importadas, que vienen con precios dumping (por debajo de los del mercado)”.

Para Daniel Mitchell, el nuevo presidente de Acoplásticos, se requiere una solución más integral, no solo con impuestos. “Muchos establecimientos que entregan la bolsa pertenecen al sector informal, por lo que sería más asertivo promover un mejor uso de las bolsas”.

Carlos Alberto Garay, presidente saliente del mismo gremio, también expresa que “la culpa no es de la bolsa. El plástico es el único material que resiste 2.000 veces su peso”, pero esa ventaja será desaprovechada por la inadecuada información sobre la reutilización y la carencia de sitios para depositar adecuadamente estos materiales.

Otra agremiación empresarial, la Cámara Colombiana del Plástico, cuyos asociados se dedican en su mayoría solo a producir bolsas, se declaran amenazados como industria. Producen ventas anuales por 380 mil millones de pesos con estos empaques, pero “las ventas están afectadas. Se bajaron entre 30 y 40 por ciento, solo por las decisiones y la mala información que recibe la gente”, indicó Henry Alberto Duarte, presidente de este gremio, que reúne a 80 compañías.

Sí a la protección ambiental, pero…

Según criterio de Duarte, como gremio que vive de las bolsas también están interesados en la protección ambiental, pero el camino escogido por el Gobierno no es el adecuado. “El subsector de bolsas plásticas, como tal, representa solo el 5 por ciento de toda la producción de plástico en el país, que es de 1’200.000 toneladas anuales de ese material”.

Para Duarte, los verdaderos beneficiados con el impuesto verde son las grandes superficies, pues solo una de las cadenas más famosas de supermercados se ahorrará 30.000 millones de pesos que antes invertía en bolsas plásticas.

De igual manera, también critica el hecho de que la producción de una bolsa cuesta entre 35 y 40 pesos, mientras que el impuesto será más alto que ese rango: entre 20 y 50 pesos.

En contraste, el problema ambiental seguirá sin solución, dejando a su paso un efecto social en el empleo. Un empresario que pidió no divulgar su nombre, establece que en su compañía, donde laboraban 115 empleados, el año pasado, “hemos tenido que despachar a 20 y tendremos que salir de otros 15”.

“Hay cerca de 50.000 familias alrededor de la industria de las bolsas plásticas”

Mientras tanto, agrega el empresario, “se hace una defensa de la mal llamada bolsa ecológica, que es mucho peor, es un plástico que dura más tiempo y contamina de inmediato los productos que en ella se empacan”.

Mitchell, por su parte, es partidario de buscar una solución urgente: Por ejemplo, “que las bolsas tengan un grosor mayor para que sea más fácil su reutilización; además de campañas de consumo responsable, y que no permitan las bolsas de tamaño pequeño”.

Y el contador Ramírez, ante el temor de que la incorporación de este impuesto no llegue a concientizar a las personas en lo ambiental, también hace su propuesta.

“Los grandes almacenes de cadena simplemente podrían incrementar los precios de venta de algunos productos, sin que los consumidores lleguen a percibir este impuesto a las bolsas plásticas. Una opción, para generar mayor impacto en las personas, es hacerles saber cuánto les están cobrando por cada bolsa, o al menos el impuesto que está generando cada bolsa plástica que llevan.

También sería clave que “los consumidores llevaran sus propias bolsas, para incentivar la reutilización”.

La polémica está sobre la mesa, ad portas de que el Gobierno concluya la tarea de reglamentar lo que ya es ley.

Fuente: El Tiempo

Un comentario sobre “Problemas por el impuesto a la bolsa plástica

  • el 7 junio, 2017 a las 11:59 pm
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    Respecto a lo que dice el contador Ramírez, el nuevo artículo del ET establece claramente: “El impuesto se causará al momento de la entrega de la bolsa. En todos los casos, en la factura de compra o documento equivalente deberá constar expresamente el número de bolsas y el valor del impuesto causado.”

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