Panorama de los impuestos al patrimonio y de normalización tributaria hasta 2021

A raíz de los cambios introducidos con la nueva ley de financiamiento, Ley 1943 del 28 de diciembre de 2018, que está vigente desde el martes, 1.° de enero de 2019, son muchos los interrogantes con respecto a la presentación y pago de impuestos tanto para personas naturales como jurídicas.

Por esta razón, y siguiendo con el análisis al estado del presente tributario nacional, la firma de servicios profesionales PwC realizó un repaso de cómo quedó configurado el impuesto al patrimonio (sujetos pasivos, hecho generador, base gravable y causación) y el impuesto de normalización tributaria para los años 2019 a 2021.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por PwC

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Impuesto al patrimonio y complementario de normalización para los años 2019, 2020 Y 2021”, de la fuente PwC.

Impuesto al patrimonio y complementario de normalización para los años 2019, 2020 Y 2021

Impuesto al patrimonio

Sujetos pasivos

  • Personas naturales y sucesiones ilíquidas: (a) residentes y sucesiones ilíquidas que sean contribuyentes del impuesto sobre la renta; (b) no residentes respecto del patrimonio que posean directamente o indirectamente en el país a través de establecimientos permanentes (EP).
  • Sociedades y entidades extranjeras no declarantes del impuesto sobre la renta en el país, y que posean bienes en Colombia diferentes a acciones, cuentas por cobrar u otros bienes como inmuebles, yates, botes, lanchas, obras de arte y aeronaves, salvo las excepciones previstas en tratados internacionales y derecho interno.

Se establece expresamente que no serán sujetos pasivos del impuesto al patrimonio las sociedades o entidades extranjeras, que no sean declarantes del impuesto sobre la renta en el país, y que suscriban contratos de arrendamiento financiero con entidades o personas que sean residentes en Colombia, entre otros.

Hecho generador, Base gravable y causación

El hecho generador corresponde a la posesión del patrimonio líquido al 1.° de enero del año 2019, superior a $5.000 millones de pesos.

El impuesto al patrimonio se causará el primero de enero de cada uno de los años correspondientes (2019, 2020 y 2021).

La base gravable corresponde patrimonio bruto menos los pasivos admisibles fiscalmente, y se permite excluir:

  • Las primeras 13.500 UVT del valor patrimonial de la casa o apartamento de habitación para las personas naturales.
  • El 50 % valor patrimonial de los bienes que son objeto del impuesto complementario de normalización tributaria declarados en el periodo gravable 2019 y que hayan sido repatriados al país de forma permanente.

En ningún caso el valor cancelado por concepto del impuesto al patrimonio, ni su complementario de normalización tributaria serán deducibles o descontables en el impuesto sobre la renta y complementarios.

Se establece un piso y un techo para la determinación de la base gravable año a año, utilizando como referencia la base gravable de 2019 y la inflación.

Impuesto de normalización tributaria

  • El impuesto está a cargo de los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta que posean activos omitidos o pasivos inexistentes. Deberá declararse, liquidar y pagar en una declaración independiente a la de renta, que debe ser presentada el 25 de septiembre de 2019.
  • Este se causa por la posesión de activos omitidos o pasivos inexistentes a 1º de enero del año 2019.
  • La base gravable será el costo fiscal histórico de los activos omitidos y de los pasivos inexistentes, pero puede reducirse en un 50 % si el contribuyente normaliza activos en el exterior y los invierte con vocación de permanencia en el país.
  • Las fundaciones de interés privado, los derechos sobre trust del exterior, seguros con componente de ahorro material y fondos de inversión se asimilan a derechos fiduciarios y están sujetos al impuesto.
  • No habrá lugar a la comparación patrimonial ni a renta líquida gravable por concepto de declaración de activos omitidos o pasivos inexistentes.
  • Los activos del contribuyente que sean objeto del nuevo impuesto complementario de normalización tributaria deberán incluirse para efectos patrimoniales en la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios del año gravable 2019 y de los años siguientes cuando haya lugar a ello y dejarán de considerarse activos omitidos.
  • El reporte de estos activos, no genera sanción cambiaria, ni en el impuesto sobre la renta y complementarios, IVA, régimen de precios de transferencia, en materia de información exógena ni acción penal por la omisión de activos omitidos o pasivos inexistentes, que hayan quedado sujetos al nuevo impuesto complementario de normalización tributaria.
  • La normalización de activos realizada en cualquier tiempo no dará lugar, en ningún caso, a la persecución fiscal o penal, a menos que se acredite el origen ilícito de los recursos por cualquiera de los delitos contemplados en el Código Penal.

Fuente: PwC

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