Pandemia empresarial: aumentan las solicitudes de insolvencia en el país

La Superintendencia de Sociedades ha confirmado que desde el mes de abril se ha duplicado el número de empresas que han solicitado acogerse a la ley de insolvencia, lo que introducirá una pandemia empresarial (en palabras de la entidad) teniendo en cuenta que durante los años 2018 y 2019 se recibían aproximadamente 100 de estas solicitudes mensuales, mientras que desde abril se cuentan 460 solicitudes.

En términos de cifras, estas 460 solicitudes representan:

Elaboración propia

Redacción INCP a partir de artículo publicado por El Tiempo

Para más información consulte el artículo titulado “Desde abril, 460 empresas han solicitado que se declare su insolvencia” publicado por El Tiempo.

Desde abril, 460 empresas han solicitado que se declare su insolvencia

El superintendente de sociedades Juan Pablo Liévano asegura que solicitudes de reestructuración se duplicaron.

El número de empresas, de todos los tamaños y sectores, pidiendo pista para acogerse a la ley de insolvencia está disparado. Solo en los primeros 13 días de agosto 101 acudieron a la Superintendencia de Sociedades con ese propósito, pero en julio fueron 134 y en junio, 124.

En el mejor de los escenarios, esto es, si la economía solo se contrae 1,9 por ciento este año debido a la pandemia, las empresas en insolvencia podrían ser unas 2.600, pero si el desplome económico marca 7,7 por ciento, serán unas 5.600 compañías en problemas, revela un análisis de la entidad.

“Vamos a entrar en una pandemia empresarial, en el sentido de que tendremos un gran número de compañías en situación de insolvencia”, sentencia Juan Pablo Liévano, superintendente de Sociedades, quien en entrevista con EL TIEMPO dijo que en breve desplegarán toda una artillería tecnológica que les permitirá atender con más diligencia esa avalancha de solicitudes de insolvencia, que ya comienza a evidenciarse.

¿Qué tanto está golpeando el covid-19 a las empresas?

Con la crisis actual, las empresas han dejado de operar y vender sus productos, mientras las personas están consumiendo menos; lo que ha ocurrido es que vamos a entrar en una pandemia empresarial, en el sentido de que tendremos un gran número de compañías en situación de insolvencia. En 2018 y 2019 recibíamos 100 solicitudes de insolvencia promedio al mes. En el primer trimestre del 2020 bajamos a 70, lo que indicaba que la economía iba en franca recuperación y se estaba fortaleciendo el tejido empresarial.

Pero a partir de abril, cuando llegó el covid-19, se dieron el aislamiento y el debilitamiento económico. Llevamos 460 solicitudes, 371 procesos de reorganización y 89 de liquidación. En abril se presentaron 36, y solo en los primeros 13 días de agosto fueron 101.

¿Qué significa eso en términos monetarios?

Estamos hablando de un total de 24.867 empleos, 23.420 en empresas en reorganización y 1.447 personas que perdieron sus trabajos. Esto representa, además, activos por 6 billones de pesos, 4 billones en pasivos y 1,7 billones en patrimonio.

Vemos también que el 70 por ciento de las 460 empresas que se han acogido a la ley de insolvencia en esta coyuntura son pequeñas, con activos por debajo de los 10.000 salarios mínimos.

¿Cómo enfrentan esta crisis y lo que está por venir?

Junto con Presidencia promovimos dos decretos legislativos para modificar la medida del régimen de insolvencia: el 560 y el 772. El primero establece dos trámites, la negociación de emergencia de acuerdos de reorganización (Near) que se hace ante la Supersociedades, allí hemos recibido 55 solicitudes; y el segundo son los acuerdos exprés, procedimientos expeditos de recuperación empresarial que manejan las cámaras de comercio, las cuales están muy avanzadas en implementarlos; de hecho, creo que ya recibieron una solicitud.

También están los procesos contemplados en el decreto 772 para la reorganización de la pequeña insolvencia de sociedades con activos de menos de 5.000 salarios mínimos. Allí se han recibido 169 procesos.

Y desde lo operativo…

Lo primero que se tiene que entender es que los procesos de insolvencia los manejan personas muy calificadas que son los ponentes jurídicos y los económicos. Además, hay un juez, una mezcla perfecta para llevar estos procesos de principio a fin. Cuando llegamos a la Súper lo primero que hicimos fue establecer más grupos de trabajo para, por ejemplo, hacer admisiones y hoy tenemos uno dedicado solo a esto. Abrimos otro para hacer más reorganizaciones de empresas clasificadas como B y C –de entre 10.000 y 40.000 salarios mínimos– y la delegada haciendo reorganizaciones A (más de 45.000 salarios mínimos).

Teníamos planeados cambios tecnológicos para manejar no solo la delegatura de insolvencia sino todos los procedimientos y trámites en la Súper, pero llegó la pandemia y nos obligó a reorganizarnos.

Vamos a incorporar muy pronto una planta de 85 personas para cubrir todas las necesidades con énfasis en insolvencia y logramos hacer una redistribución en los presupuestos de gastos de este año que nos permite contar con 60 contratistas muy calificados, tanto económicos como jurídicos para reforzar estos grupos; además, crearemos grupos adicionales y uno especial para el manejo de insolvencias.

¿Qué tan tecnificada está la entidad para afrontar una coyuntura como la actual?

Debo hacer un reconocimiento a mis antecesores porque entendieron que la tecnología era importante, trabajaron en ello e implementaron muchos temas que logramos recoger y estamos construyendo encima de estos.

Hoy estamos dirigiendo todo el programa tecnológico y de inteligencia artificial (IA) al tema de insolvencia, sobre todo los formatos electrónicos de solicitudes. En 2019 logramos, a través de ‘Colombia Compra Eficiente’, adquirir todo un paquete de IA que impactará más adelante a toda la Súper, pero hoy estamos enfocados en insolvencia que tiene unos siete procedimientos.

Pero ¿ya están aplicando IA en todos estos procesos?

En las próximas dos semanas vamos a sacar nuestro primer formato electrónico para solicitar el procedimiento Near, todo se manejará a través de ese formato, inclusive se podrán crear y construir documentos de forma automática con toda la información que tendrá este sistema de IA.

Somos la primera entidad del sector público con una herramienta de IA que permite autenticar biométricamente y validar la identidad de una persona que inicia una solicitud en este sistema que se inaugura en dos semanas.

¿Se acaban las radicaciones y los trámites físicos?

Sí, se acaban las radicaciones en papel, primero en el Near y luego en los demás procesos de insolvencia. Los formatos estándar se descargan en la web de la Súper, se llenan de manera fácil y se suben al sistema, lo cual facilita organizar los datos y que el procesamiento de la información y el reparto del proceso sean mucho más ágiles. Antes esto tomaba días, hoy es automática la asignación al funcionario respectivo.

¿Qué aporte hará la IA en la pospandemia?

Esta nos permitirá mirar datos de cumplimiento y de probabilidades de insolvencia; revisar cómo están actuando las empresas, saber cuáles se visitarán y ser más predictivos frente a lo que pasa en los sectores y las regiones.

Por eso estamos creando el sistema integrado de información societaria, nuevo portal que, además, traerá información de otras entidades del Estado, lo que nos permitirá hacer análisis necesarios para diseñar política pública.

Esta es una tecnología transversal como a nueve áreas estratégicas, además de insolvencia, al sistema de alertas tempranas. Vamos a utilizar este sistema para hacer mayor énfasis en la vigilancia de empresas que hacen factoring, libranzas, multinivel, sociedades de autofinanciamiento comercial y las afianzadoras, las visitaremos para saber cómo están, es mirar de otra manera la supervisión porque nos tenemos que enfocar mucho más en lo pedagógico.

Fuente: El Tiempo

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