No le tema a la automatización de la gestión de divisas

Aunque la automatización ha llegado para quedarse, y evolucionar, aún existen áreas de las compañías que a, pesar de adoptar este tipo de herramientas, no están aprovechando al máximo sus ventajas; no solo en lo que respecta a tiempo sino también en el ahorro de dinero.

Es el caso de las empresas que compran y venden productos o servicios en el extranjero, tienen subsidiarias en otros países o poseen acciones y materias primas en otras jurisdicciones, ya que a pesar de que los tesoreros pueden visibilizar todas las transacciones, la gestión de divisas o trading sigue realizándose de manera muy operativa.

La automatización de las distintas operaciones cambiarias de las empresas puede ayudar a que estas se realicen de manera centralizada y en conjunto, reduciendo los pagos diferenciales por transacciones individuales, al tiempo que ahorra un tiempo significativo para los financieros, que puede servirles para realizar tareas más estratégicas.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por Alto Nivel

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Así impacta la automatización en el mercado cambiario”, de la fuente Alto Nivel.

Así impacta la automatización en el mercado cambiario

La automatización del flujo de trabajo ahora le permite al personal de finanzas, optimizar sus operaciones y beneficiarse de una mayor eficiencia y ahorro en costos. Sin embargo, mientras que el software especializado proporciona a los tesoreros una visibilidad completa de las transacciones, algunos procesos clave todavía se están ejecutando manualmente.

Uno de estos procesos manuales es el comercio de divisas, donde la automatización ha encontrado menos acción entre los financieros, que a menudo se quedan atorados con sistemas antiguos que no ofrecen la suficiente capacidad de operar con otras plataformas de flujo de trabajo digital.

Ignorar la automatización en una parte tan importante para las finanzas de una empresa, impone un atasco innecesario y costoso en sus operaciones diarias.

Ahorrar dinero y tiempo en la gestión de divisas

El trading puede ocupar gran parte del tiempo de un financiero, pero es una necesidad para las compañías que compran y venden productos en el extranjero, tienen subsidiarias en otros países o poseen acciones y materias primas en otras jurisdicciones. Todos operan en diferentes monedas y cubren esas posiciones contra la volatilidad en los mercados de divisas.

Tradicionalmente, las distintas operaciones cambiarias de la empresa serían gestionadas localmente por sus diferentes mercados en el extranjero. Sin embargo, la automatización puede ofrecer una visión centralizada, lo que permite la ejecución de esas operaciones en conjunto y elimina la necesidad de pagar los diferenciales en transacciones individuales.

Al ejecutar en minutos un proceso que podría tardar horas en completarse, la digitalización también ahorra tiempo a los financieros, para ser mejor utilizado en tareas más importantes. Las plataformas de trading electrónico pueden comprimir el proceso en un flujo de trabajo constante e instantáneo, basado en sofisticadas herramientas de ejecución, contabilidad e informes.

Acceso a nuevas oportunidades de liquidez

El trading es imposible sin una contraparte, y tradicionalmente para encontrarla se llevan a cabo una buena cantidad de llamadas telefónicas a bancos y otros proveedores de liquidez. Esta laboriosa tarea impone enormes limitaciones; los operadores pueden dedicar tanto tiempo a encontrar el mejor precio para su operación, que corren el riesgo de perder cualquier ventaja de mercado que pudieron haber tenido cuando comenzaron su valuación, lo que pueda llevar a perder dinero en el momento que se concreta la transacción.

También está el tema de la buena comunicación. Si bien casi todos los sistemas digitales incorporan una plataforma de mensajería que permite a los traders ejecutar y compartir información del mercado, algunos pueden configurarse para actuar sobre el contenido de esas interacciones. Para un equipo de divisas del departamento de tesorería que hubiera dependido de notas tomadas manualmente y sistemas de registro dispares para registrar dicha información, un sistema de mensajería que respalde la ejecución, la integración y el seguimiento, reduce sustancialmente el riesgo de ignorar indicadores potencialmente lucrativos o tener malentendidos.

El entorno regulatorio se encuentra en uno de sus estados periódicos de flujo, con nuevas reglas operativas que se incorporan cada año. Hacer un seguimiento de esas actualizaciones se ha vuelto vital para los financieros, ya que las sanciones por incumplimiento aumentaron sustancialmente en los últimos años. Esta solución, ha posicionado a los tesoreros como los guardianes de la legalidad de sus corporaciones y de su salud financiera.

El alto costo de la inacción

Concentrar el trabajo de trading en una única plataforma, desde la localización de precios hasta la ejecución y la elaboración de informes posteriores al mercado, significa que los financieros tienen un grado de visibilidad importante sobre las actividades financieras de sus empresas, situación que los flujos de trabajo manuales nunca podrían ofrecer. Si bien pueden temer el salto tecnológico necesario para hacer la transición, el costo de la inacción puede cuantificarse no solo en la pérdida de eficiencia, sino también en los dólares y centavos de las oportunidades perdidas.

Fuente: Alto Nivel

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