Liderazgo empresarial en 2018, ¿hacia dónde va?

Siempre que comienza un nuevo año nos preguntamos por las tendencias en materia de gestión empresarial, entre ellas las referidas al liderazgo empresarial. Este es un elemento que en los últimos tiempos ha experimentado numerosos cambios, a tal velocidad que muchas veces impide ver su evolución.

Aunque el año que queda atrás no trajo consigo cambios disruptivos en esta materia, sí que supuso el avance de algunas cuestiones que han venido evolucionando en esta década que está a punto de acabar y que, por supuesto, marcarán tendencia en 2018.

Liderazgo empresarial: ¿qué deja el año 2017?

El año 2017 dejó como saldo un mercado laboral y empresarial que camina cada vez más rápido hacia cuestiones como la digitalización, el manejo de información y datos, los procesos digitales de compraventa, mayor inversión en capital humano y, claro, modelos de liderazgo empresarial más acordes con las circunstancias.

Al inicio de ese año se hablaba de la llegada de la Cuarta Revolución Industrial, que no es otra cosa que la evolución de las tecnologías y la aparición de nuevos conceptos como el denominado Internet de las Cosas, la Inteligencia Artificial, la robótica, la biotecnología o el Big Data, entre otros.

Muchas empresas, además, en este 2017 experimentaron la recuperación económica definitiva tras varios años de recesión, provocados mayoritariamente por la crisis que se vivió a nivel mundial —sobre todo en Europa y Estados Unidos— a partir de 2008.

Otras, por el contrario, tuvieron que implementar cambios en su filosofía corporativa ante una crisis de identidad que está provocando la alta competitividad que promueve la globalización y la inclusión de nuevas marcas y productos en los mercados. La idea es sobrevivir a partir de su revisión y reinvención.

En este contexto es que arranca un nuevo año de gestión y liderazgo empresarial, del cual se espera, como ya se ha dicho, nuevos avances y más cambios en los modelos de interacción y de relaciones entre las empresas, los mercados y los consumidores.

¿Qué depara el 2018 en cuanto a liderazgo empresarial?

Tanto si es un líder que acumula varios años desempeñando su labor como si apenas incursiona en esta área, el año 2018 abre nuevas perspectivas y márgenes de acción. Vea qué deparan los próximos 12 meses en cuanto a liderazgo empresarial:

  • Insistir en el factor humano como elemento transformador, pues no solo se trata de digitalizar los procesos y reemplazar a las personas por máquinas que realicen las mismas labores en la mitad del tiempo. El liderazgo empresarial debe ir mucho más allá: entender que el factor humano también forma parte de este proceso de cambio hacia un mundo cada vez más digitalizado. Es un fallo garrafal pensar que no tienen nada que aportar a ello, lo cual provoca que los líderes vuelvan su mirada hacia sus demandas, necesidades e interrogantes. Como líder, debe reconocer y valorar su papel.
  • Avanzar hacia una cultura empresarial constructiva, pues nadie mejor que los líderes para encabezar procesos que posicionen las empresas en sus respectivos sectores. Recuerde que existen dos tipos de culturas corporativas por las que puede optar: defensiva, basada en el statu quo y en el hecho de que los trabajadores compitan entre sí en detrimento de valores como la solidaridad y la cooperación; y constructiva, que da margen a sus colaboradores para que tomen la iniciativa en los procesos y reconoce todos los esfuerzos y los recompensa como es debido.
  • Encontrar un equilibrio entre la apertura de puntos de vista y el enfoque para cumplir los objetivos. No hay que elegir entre uno u otro; ambas decisiones son necesarias en el liderazgo empresarial del siglo XXI y se pueden adaptar a las exigencias de cada caso. Recuerde, eso sí, que para ello será fundamental la estrategia de comunicación que implemente en su empresa y, por supuesto, el nivel de retroalimentación que ofrezca a sus colaboradores.
  • Fijar estándares de desempeño realistas para tener una idea exacta de cuál es el desempeño de sus equipos y, por ende, de la empresa en su conjunto. En este caso, el liderazgo empresarial debe trazar objetivos que estén al alcance de las posibilidades y capacidades de los colaboradores y de las proyecciones de productividad del negocio. El perfeccionismo es el peor enemigo del realismo; impide apostar por una evolución progresiva que vaya dejando atrás cada una de las etapas del cambio y la mejora del desempeño.
  • Asegurar un buen uso de la información recopilada a través de medios o estrategias de mercado. Como ya sabrá, los flujos de información actuales son vertiginosos y más vale saberlos usar antes que intentar dominarlos por completo. No se desgaste intentándolo; la clave está en saber extraer aquellos datos que realmente sean útiles para los procesos de su negocio. En esto tiene que poner su mejor esfuerzo y evitar que sus colaboradores trabajen en vano, pues el Big Data es un arma de doble filo: proporciona numerosas ventajas para operar en cualquier escenario, reparando incluso en elementos que otros no han percibido, pero también, si no se gestiona bien, su caudal puede acabar por arrasar sus planes de Marketing.

Cualidades humanas del líder, claves en este 2018

Todo este repaso lleva a otra cuestión que será fundamental en este año que recién empieza: las cualidades humanas del líder.

Nunca antes como ahora han sido tan importantes este tipo de cuestiones. En concreto, habilidades tradicionales como la motivación y la gestión de equipos, pero también otras como la confianza que inspire su liderazgo, el entusiasmo que transmita a sus dirigidos, la empatía hacia ellos, la cooperación como medio de acción, la sencillez, la cercanía y el manejo de emociones, entre otras.

Fuente: Retos Directivos

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