Latinoamérica debe “copiar” a China

Más allá de la industria estadounidense o europea, que tan comúnmente se toma como referencia para el avance industrial y se plantea como fuente de inversión extranjera, según un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el verdadero protagonista de esa inversión extranjera en Latinoamérica ha sido China, cuya incidencia en el mercado de este lado del continente ha representado cerca de 90.000 millones de dólares durante los últimos 10 años.

Es clara la necesidad del gigante asiático de contar con países con recursos para garantizar la continuidad de su producción, y de igual modo los países latinoamericanos necesitan un aliado para impulsar su industria. De hecho, según Bloomberg, se asegura que Latinoamérica se enfrenta a los mismos problemas que China pudo resolver una década atrás, por lo cual, de algún modo, debería atreverse a copiarla.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por Bloomberg

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “China quiere meterse en el boom tecnológico latinoamericano”, de la fuente Bloomberg.

China quiere meterse en el boom tecnológico latinoamericano

En 2014, cuando Alex Tabor realizó su primer viaje a Pekín, al ejecutivo brasileño le preocupaba la comunicación. Tabor no habla mandarín, pero tenía la esperanza de (con ayuda de un traductor) poder transmitir algo: la enorme oportunidad para las empresas chinas que buscan invertir en compañías tecnológicas latinoamericanas.

Allá, se reunió con empleados de Baidu, el motor de búsquedas más grande de China, con la esperanza de reunir capital para su centro de descuentos por internet, Peixe Urbano. Tabor ya estaba concentrado en pasar a un negocio más grande, uno que pudiese vender directamente a los usuarios en vez de solo publicar descuentos. A Baidu le interesó y adquirió una participación mayoritaria.

Mientras Estados Unidos queda en segundo plano, las inversiones extranjeras directas de China en Latinoamérica y el Caribe se dispararon en los últimos 10 años, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de 2018. China puso cerca de US$90.000 millones en la región entre 2005 y 2016. Con un creciente énfasis en las telecomunicaciones, la inversión china en tecnología emergente es cada vez más el combustible principal del boom tecnológico latinoamericano.

A largo plazo, Pekín quiere cerrar tratos con países ricos en recursos —una necesidad fundamental para la industria china— que también cuenten con una creciente demanda de consumo. Muchas veces, esos países y sus empresas de tecnología buscan experiencia (y dinero) de China.

“Cuando vi la oportunidad de contar con la inversión y la orientación de China, me entusiasmé mucho”, dijo Tabor en una entrevista reciente en Nueva York. “Históricamente, Latinoamérica miraba a Silicon Valley y Nueva York para hacer negocios, pero hay innovaciones en China que podrían aplicarse todavía más a la realidad latinoamericana”.

Dinero

Los gigantes chinos de la tecnología quieren meterse en la base del boom tecnológico de América Latina y están llegando con dinero. Según un informe de la CEPAL, las empresas chinas fueron las inversoras más grandes de la región en 2017, con cerca de US$18.000 millones, 42 por ciento del volumen en la región.

Entre ellas figuran la empresa de transporte particular Didi Chuxing, que adquirió la brasileña 99 Táxis por una suma no divulgada y se expandió a México. TCL, una empresa de tecnología china con una filial en Argentina, formó una empresa conjunta con Radio Victoria, uno de los principales fabricantes de productos electrónicos de consumo del país. Huiyin Blockchain Venture encabezó una ronda de financiamiento para Ripio, el servicio argentino de pago en bitcoins. Y la china Tencent invirtió US$180 millones en Nubank, una startup de tecnología financiera brasileña con cinco millones de clientes y una de las cinco tarjetas de crédito más grandes de Brasil.

Nathan Lustig, de 33 años, socio de Magma Partners, ayudó a lanzar una aceleradora chino-latinoamérica en enero del año pasado, con la intención de conectar a dueños de empresas, inversores y funcionarios públicos de ambas regiones. En 2018, la empresa inversora de capital riesgo de Santiago organizó 10 talleres en Pekín y Shanghái, y los temas se expusieron a compañías desde Panamá hasta Argentina.

“Ahora mismo, estamos en el punto de inflexión”, dijo Lustig. “Hay una tendencia enorme a copiar a China porque hace diez años, ellos resolvieron los problemas que enfrenta América Latina hoy: los no bancarizados sin calificación crediticia que no tenían celular y de repente obtienen smartphones”.

Fuente: Bloomberg

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