Laboratorio de Supersociedades clave contra la corrupción

La superintendencia de Sociedades cuenta con las mejores herramientas tecnológicas para el procesamiento de datos considerados sospechosos, que sirven para la investigación de posibles casos de corrupción, sobornos internacionales o delitos económicos en general, cometidos por entidades privadas.

Casos de corrupción como el de la sonada Odebrecht, que requirió el análisis de lo equivalente en información a 3340 horas de reproducción de video continua, o el de libranzas, en el cual fue vital el análisis de cientos de datos y un nivel de especificidad técnico tal, que permitiera la identificación de pagarés duplicados, clonados o adulterados.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por Supersociedades.

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Así opera el laboratorio forense de la Supersociedades” de la fuente Supersociedades.

Así opera el laboratorio forense de la Supersociedades

Desde un sofisticado laboratorio forense, la Superintendencia de Sociedades adelanta las investigaciones, seguimientos y controles a los más sonados escándalos de corrupción y soborno transnacional, en los que estén involucradas empresas privadas.

Se trata de una especie de “central de inteligencia”, que rastrea con precisión archivos y movimientos sospechosos, sobre los que la entidad tenga indicios de posibles delitos económicos o actos de corrupción.

Opera desde Bogotá bajo la supervisión de un equipo de ingenieros, investigadores y especialistas de la Superintendencia de Sociedades, entrenados en el seguimiento de conductas como el soborno transnacional.

La capacidad de acopio de datos del laboratorio forense es tal, que ha permitido recaudar 1.670 gigas de información, relacionadas con el mayor escándalo de la historia reciente: el que protagoniza en varios países, la multinacional brasileña Odebrecht.

El tamaño de dicha información equivale a una maratón de 3.340 horas (139 días) de videos o películas reproducidas de manera ininterrumpida.

En éste como en otros casos, el laboratorio ha sido clave para detectar correos electrónicos, transacciones financieras, comunicaciones y aspectos económicos consignados en archivos de Excel.

Pero lo anterior es solo un ejemplo; la Superintendencia de Sociedades utiliza esta poderosa herramienta tecnológica en otras investigaciones emblemáticas como el sonado caso de las libranzas, en el que también se manejan voluminosos expedientes, por ser uno de los más complejos procesos contra la captación ilegal de recursos del público.

Utilizando esta tecnología ha sido posible detectar los sofisticados métodos de fraude que se utilizaron en la comercialización de pagarés libranzas en donde fue posible detectar, entre miles de estos documentos, pagarés duplicados, clonados o adulterados.

El sofisticado software ayuda a compartir información con autoridades judiciales en Colombia y el exterior y facilita el intercambio de información y pruebas en expedientes en los que hay intereses comunes y en desarrollo de convenios de cooperación, como los recientemente suscritos con Perú o el que se gestiona con Brasil.

Además ha servido también para rastrear activos implicados en procesos fraudulentos, que van a parar a paraísos fiscales.

En el último año, la Supersociedades ha invertido más de 3.200 millones de pesos en la adquisición y adecuación de estos equipos, celosamente vigilados y sometidos al estricto mantenimiento de los expertos.

En esta labor de investigación y lucha contra la corrupción en el sector privado, la Superintendencia de Sociedades ha contado con apoyo y capacitación de autoridades como el FBI y La Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Fuente: Supersociedades

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