La economía en crisis

Colombia, como muchos países en el mundo, se encuentra en una crisis no solo biológica y social, sino económica, que impacta en el modo de consumo de las familias, en los mercados, en la liquidez de las empresas y la falta de garantías para sostener a sus trabajadores. Esto ha derivado en que los sistemas se redefinan, en que las dinámicas se modifiquen y se implementen planes para procurar desencadenar el mínimo de efectos negativos.

Redacción INCP a partir de artículo publicado por Bakertilly

Para más información consulte el artículo titulado “Economía colombiana en rehabilitación” publicado por Bakertilly.

Economía colombiana en rehabilitación

Como usualmente ocurre en tiempos de crisis, las personas disminuyen el consumo en general, sus finanzas se tornan más en base al ahorro y comienzan a aprovisionarse con bienes de primera necesidad, en caso de una posible escasez futura. Algunos trabajos se comienzan a ver vulnerados, despidos y otros conflictos son algunas de las situaciones que tiene que enfrentar gran parte de la población del país.

Son pocos los afortunados que no experimentan o padecen algún cambio drástico en su vida laboral, algunas empresas llevan más de una semana bajo una modalidad de teletrabajo, donde los empleados se encuentran laborando desde sus viviendas. Lamentablemente, no todos pueden optar por este método de trabajo, la presencia física y la asistencia de muchos trabajadores es totalmente necesaria, aún más con esta creciente crisis biológica-social-económica que crece de manera exponencial.

Entre las labores imprescindibles ante esta crisis se destacan la fuerza pública, el sector de la salud y de productos de primera necesidad y los demás trabajos que permiten el funcionamiento y el desarrollo de todos estos.

En el ámbito económico la situación es crítica, principalmente debido al exceso de oferta de muchos bienes y servicios y a la poca demanda de estos, a excepción de los productos y servicios de primera necesidad.

Debido a la cuarentena obligatoria imputada por el Gobierno Nacional, la tendencia en las personas es optar por una economía ahorradora y de aprovisionamiento. La gran mayoría de decisiones importantes a nivel empresarial son congeladas por ahora, al igual que muchos temas estratégicos financieros son puestos en “stand by” mientras superamos este amargo momento.

Decisiones que van desde las finanzas familiares, donde se aplaza la intención de comprar una nueva camioneta para la familia, hasta decisiones corporativas como la suspensión de importantes proyectos de inversión. En cuanto a comprar o invertir en el exterior el panorama no es muy favorable con un dólar por encima de los $4.000 pesos y un euro rondando los $4.500 pesos. En otras palabras, el dinero nos rinde menos afuera.

Como consecuencia del pánico actual, muchas personas están retirando sus recursos de las entidades bancarias, ya que muchos temen que una crisis de esta magnitud pueda llevar a la quiebra a más de un banco.

Por otro lado, el índice de endeudamiento de las personas y de las empresas tiende a aumentar, muchos esperan todos los beneficios “forzosos” que las entidades financieras se verán obligadas a brindar a sus usuarios. Forzosos, ya que muchos de estos se otorgan con el objetivo de evitar que los clientes entren en una situación de no pago, lo cual podrá llevar al abismo a muchos bancos.

Ahora se espera que muchos se ajusten el cinturón y eviten gastos innecesarios, se espera un descenso fuerte en el consumo general de los hogares colombianos, esto lo harán miles de familias ante las vicisitudes de esta recesión, lo cual conllevará a aumentar el nivel de desempleo. Muchas PYMES se podrán ver ante la posibilidad de una quiebra, a menos que opten por un gran cambio y se adapten a esta situación, siempre y cuando les sea posible.

La conclusión es mantener la calma y seguir los protocolos establecidos en pro de nuestro bienestar y mantener el orden. Una recomendación general para los empresarios es evitar cancelar o suspender temas estratégicos importantes y diseñar un plan de acción en base a las problemáticas del momento, adaptándonos y reinventándonos, para así superar esta situación coyuntural de la mejor manera. Además, compartir un par de semanas con nuestros seres queridos no nos hará daño.

Fuente: Bakertilly

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