Impuesto de renta: los cambios que se avecinan

La ley de financiamiento que está siendo tramitada en el Congreso de la República modificaría, entre otros, el sistema cedular actual que fue introducido con la reforma tributaria de 2016 para clasificar los ingresos de los contribuyentes del impuesto de renta, los rangos y las tarifas que deberán pagar por renta las personas naturales y el porcentaje sobre el ingreso total del límite de deducciones.

Tal y como está planteada, esta nueva “reforma” al sistema tributario nacional haría que, para clasificar los ingresos y calcular la renta de los obligados, se redujera el número de cédulas de cinco a tres. A partir del otro año existiría una cédula general que unificaría las rentas de trabajo, capital y no laborales; otra cédula para pensiones, teniendo en cuenta que finalmente estas no serían gravadas; y, por último, una cédula para dividendos y participaciones.

De igual manera, se plantea que cambien los rangos para el pago de renta, los cuales quedarían así:

Personas con ingresos (UVT) Pago de renta
0 – 1090 0
1090 – 1700 19 %
1700 – 4100 28 %
4100 – 8670 33 %
8670 – 18 970 35 %
18 970 – 31 000 37 %
> 31 000 39 %

Por último, se propone que las deducciones y exenciones se limiten al 35 % del ingreso total, y no al 40 % establecido en la Reforma Tributaria de 2016.

Redacción INCP a partir del artículo publicado por La República

Para mayor información, puede revisar el artículo titulado “Así quedaría la declaración de renta con la nueva reforma tributaria”, de la fuente La República.

Así quedaría la declaración de renta con la nueva reforma tributaria

De llegar a aprobarse la ponencia del proyecto de ley de financiamiento tal cual está hoy en el Congreso, los 2,6 millones de contribuyentes que presentan su declaración de renta ante la DIAN tendrán que afrontar cambios a la hora de realizar su trámite en el futuro.

Debido a la evasión reportada en el último año, el nuevo proyecto establece que se simplificará el régimen tributario a partir de la disminución del número de cédulas en las que los contribuyentes deberán clasificar sus ingresos. Estas pasarían de las cinco actuales a solo tres: una general, que incluye las rentas de trabajo, de capital y no laborales; una de pensiones; y la de dividendos y participaciones.

Y es que la Reforma Tributaria de 2016 estableció que los contribuyentes debían calcular por primera vez su impuesto de renta a través de un sistema cedular que clasificaba sus ingresos de acuerdo con su origen. Las rentas se dividían de la siguiente manera: rentas de trabajo, de pensiones, de capital, no laborales y de dividendos y participaciones.

“Estamos cumpliendo con el tema de unificar las rentas cedulares en una sola que es la general. Se mantiene la cédula de pensiones porque finalmente se decidió no gravarlas y la de los dividendos y participaciones porque también están gravados”, explicó a LR el director de la DIAN, José Andrés Romero.

En las de trabajo se colocan los ingresos por concepto de salarios, comisiones, prestaciones sociales o viáticos, entre otros; en las de pensiones se incluyen los dineros percibidos por jubilación, invalidez; y en las de capital aparecerán rendimientos financieros o entradas de dinero por arrendamientos. Por su parte, en las no laborales aparecen el resto de ingresos que no aparecen en el resto y en las de dividendos incluirán los ingresos provenientes de sociedades.

Respecto a la retención en la fuente, esta arrancará desde una cifra menor, pues si bien hoy están sujetos las personas que ganan 95 Unidad de Valor Tributario (UVT), en la ponencia del proyecto de ley de financiamiento arranca desde 87 UVT, es decir, desde apenas $2,8 millones.

Nuevas tarifas

En renta de personas naturales, la ponencia también establece que se aumentó la tarifa para ingresos mayores a $40 millones mensuales. Actualmente, existen cuatro rangos, en la primera propuesta se propusieron seis y en la ponencia quedaron hasta siete diferentes. Sin embargo, no se amplió la base de contribuyentes.

De este modo, se establece que las personas que tengan ingresos desde 0 a 1.090 UVT no pagarían renta; las que obtengan entre 1.090 y 1.700 UVT tendrían una tarifa de 19 %; a las que se embolsen al mes entre 1.700 y 4.100 UVT se les aplicaría una tasa de 28 %; para las que ingresen entre 4.100 y 8.670 UVT ascendería a 33 %; para las que ganen entre 8.670 y 18.970 UVT la tarifa sería de 35 %; para las de entre 18.970 y 31.000 UVT sería de 37 % y de 31.000 UVT en adelante quedaría una tarifa de 39 %.

Nuevo límite de deducción

Además, si bien la Tributaria de 2016 también estableció que las exenciones y deducciones se limitaron a 40 % del ingreso total, la nueva tributaria propone establecerlo en 35 %. “Nos dimos cuenta que muchas personas no estaban aprovechando este límite, solo eran unas pocas. Y ahora será más fácil, sin menos trámites se podrá acceder a estas deducciones”, dijo hace unos días a periodistas el viceministro de Hacienda, Luis Alberto Rodríguez.

Igualmente, la nueva iniciativa legislativa indica que se mantendrá el carácter de renta exenta de las cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFC) y de los aportes voluntarios a pensiones. Frente a este tema, la presidenta de Camacol, Sandra Forero, había abogado días antes sobre la necesidad de preservar los instrumentos como las AFC y la deducibilidad de intereses para incentivar la inversión de los hogares en vivienda formal.

Los contrastes

José Andrés Romero

Director de la DIAN

“Vamos a poner a pagar más a las personas naturales que obtienen ingresos mayores a $40 millones. Pero a la clase media no la tocamos”.

Fuente: La República

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