El Internet de las cosas y la competitividad

Desde 2008 o 2009, el Internet de las cosas se expandió con gran rapidez al tener muchos miles de dispositivos conectados a la red de datos, dispositivos como electrodomésticos, sensores, autos. Y este fenómeno avanza tanto que se predice que para 2025 el número de “cosas” conectadas estará alrededor de 75.000 millones, aumentando y extendiendo también el mercado del IoT (por sus siglas en inglés).

Todo esto se debe a la importancia que tienen los datos en nuestro día a día como consumidores, como empresarios y trabajadores. El Internet de las cosas incrementa la competitividad de las empresas que recurren a él. Por ejemplo, en el sector de las manufacturas está implementándose en las cadenas de suministro y producción para optimizarlas, de tal manera que –incluso– se puedan realizar productos personalizados a buenos precios contando con datos de proveedores, clientes y control de calidad.

Por supuesto, se corren riesgos cibernéticos por los espías, pues todo sensor en la red y cada objeto conectado a Internet es una entrada a información y datos valiosos. Estar preparado para protegerse cibernéticamenre es esencial, sobre todo cuando el negocio propio está en riesgo.

Redacción INCP a partir de artículo publicado por Blog Siemens

Para más información consulte el artículo titulado “Internet of Things: la historia e importancia del Internet de las Cosas” publicado por Blog Siemens.

Internet of Things: la historia e importancia del Internet de las Cosas

La primera «cosa» conectada al Internet se creó en 1982: fue una máquina de refrescos en la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh, Pensilvania, que informaba el número y la temperatura de las bebidas que contenía. Era único en aquel entonces, pero en algún momento en 2008 o 2009, la cantidad de cosas conectadas a Internet superó la población humana mundial por primera vez en la historia.

Desde entonces, el «Internet de las cosas» (IoT) experimentó una rápida expansión. Alrededor de 27 mil millones de dispositivos están conectados a la red de datos en todo el mundo, incluidos sensores, electrodomésticos, máquinas, turbinas eólicas, dispositivos médicos y automóviles y se espera que incrementen.

Según las predicciones, el número de «cosas» superará los 30 mil millones en 2020 y 75 mil millones en 2025. En ese momento, habrá casi diez cosas conectadas a Internet por cada humano en la tierra. El mercado de IoT también se expandirá, de un estimado de $ 248 mil millones en 2020 a aproximadamente $ 1.6 billones en 2025.

Los datos son valiosos

Hay una buena razón por la cual cada vez se conectan más dispositivos a Internet: los datos son valiosos. Los dispositivos pueden proporcionar datos útiles sobre su estado o sobre procesos en su entorno. También pueden recibir información de la red, lo que permite controlarlos en tiempo real.

Por ejemplo, las plantas de energía eólica suministran grandes cantidades de datos de sensores que proporcionan información sobre las condiciones del viento y el estado de las turbinas. Cuando esta información se agrupa en la nube, produce una imagen completa de toda la planta. Los operadores pueden usar algoritmos para optimizar el rendimiento de las plantas e identificar problemas antes de que ocurra una falla (mantenimiento predictivo).

Así es como Internet de las cosas está impulsando la competitividad de las empresas que lo utilizan.

El futuro de la manufactura

El IoT también juega un papel clave en el futuro de la fabricación. La Industria 4.0 está creando un nuevo paradigma para las salas de producción. A través de la conexión en red de todas las partes de las cadenas de suministro y producción, la producción puede optimizarse universalmente y adaptarse de forma instantánea y automática a los nuevos requisitos, hasta la producción de productos personalizados (tamaño de lote uno), incluso a precios competitivos. Los datos requeridos en tiempo real son proporcionados por sensores, en partes de proveedores, en máquinas o en sistemas de control de calidad, que están todos conectados a Internet y cuyos valores medidos se analizan centralmente.

Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial

Las enormes cantidades de datos suministrados por el IoT a menudo ocultan información valiosa que no se puede encontrar utilizando técnicas analíticas simples como las estadísticas.

La Inteligencia Artificial (IA), por otro lado, generalmente es muy exitosa en lograr este tipo de tarea. Por ejemplo, puede reconocer de forma independiente los patrones en los valores medidos de la producción y utilizar la información para mejorar continuamente el proceso de fabricación, haciendo de la inteligencia artificial una de las principales razones por las que el IoT está en auge.

Al mismo tiempo, el Internet de las Cosas está impulsando el desarrollo continuo de la IA. La formación de redes neuronales requiere grandes volúmenes de datos que en muchos casos no estaban disponibles hasta hace poco. El IoT ha cambiado todo eso porque las «cosas» conectadas han estado suministrando más y más datos que se utilizan para desarrollar, mejorar y entrenar algoritmos de IA.

El 5G como el impulsor

Se espera que el Internet de las Cosas reciba un tremendo impulso de la red móvil de próxima generación. Una ventaja de la tecnología 5G es que los sensores se pueden conectar a Internet de forma económica, sin consumir mucha energía y con tiempos de respuesta cortos, lo que lo hace extremadamente valioso para la industria y los automóviles autónomos, por ejemplo. Hasta ahora, los dispositivos generalmente se han conectado mediante cables o estándares de radio establecidos como WiFi, Bluetooth o ZigBee.

“Ignorar los riesgos cibernéticos puede destruir negocios”

Los mayores riesgos que conlleva el Internet de las Cosas son los espías y los ataques cibernéticos porque cada sensor en red y cada refrigerador conectado a Internet, en teoría, puede ser mal utilizado como puerta de entrada a una red. Los datos altamente sensibles podrían eliminarse o modificarse, con consecuencias devastadoras. Natalia Oropeza, directora de seguridad cibernética de Siemens, resume el riesgo económico: «Ignorar los riesgos cibernéticos podría destruir los negocios».

Fuente: Blog Siemens

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *