¿Cómo debería conformarse el Grupo 3?

Documento de conclusiones

Spatia INCP, 25 de abril de 2019


Introducción

Un primer estudio del Consejo Técnico de la Contaduría pública (CTCP) toma el modelo de las leyes sobre cómo organizar las empresas. Así, el Código de Comercio Terrestre que a principios de siglo regía la contabilidad de los comerciantes, estableció dos grupos contables: comerciantes al por mayor y al detal. Esa diferencia se daba para permitir que los comerciantes al detal contaran con un sistema de libros más simplificado (dos libros en uno).

En el año 1971, aparece el Código de Comercio y este no distinguía el tipo de comerciantes, todos eran sometidos bajo las mismas reglas. Pero trajo consigo, la regulación de la contabilidad por industrias y aparecieron los planes de cuentas del sector financiero de los comerciantes, de las cajas de compensación, etc.

El debate que posteriormente origina la Ley 1314 de 2009. Cuando se expone la primera ponencia para la presentación de la ley, se muestran trabajos de un organismo internacional llamado, Normas Internacionales de Contabilidad y Presentación de Informes (ISAR, por sus siglas en inglés) que había realizado diversas investigaciones sobre contabilidad en distintos países y había establecido que para los pequeños empresarios la contabilidad resultaba una “agresión”. ISAR planteó la conveniencia de que hubiera grupos para llevar contabilidad, en concreto tres grupos: las empresas en bolsa, un grupo medio, y el de los empresarios.

En el grupo de los empresarios se planteó que estos llevaran una contabilidad de caja, lo cual provocó controversia en algunos contadores pues argumentaban que no era técnico; por lo cual se eliminó de la ley.

Esto terminó en que la Ley 1314 estableció que el gobierno debería considerar una serie de factores como la naturaleza de la actividad, la naturaleza jurídica de las empresas, el sector, el número de empleados y el monto de activos. Con lo cual, considerando todos estos factores, se resolvería cómo se debería organizar el proceso contable. Una vez expedida la ley, se presenta un primer estudio del CTCP, quienes optaron por hacer un símil del modelo que existe en leyes colombianas sobre cómo organizar las empresas para propósitos de fomento, ya que en Colombia desde hace tiempo existen leyes que indican qué debe entenderse por una empresa pequeña, mediana y grande; por lo que se trasladó esa estructura para temas de contabilidad y desde allí se partío para lo que ahora se conoce como un grupo que tiene una contabilidad básica sencilla, que viene a ser un 2649 sin revelaciones, y un segundo grupo que debe acoger las normas emitidas por IASB para pymes, las cuales han sido adoptadas por muchos países pero no por todos (existe inconformidad con este caso por Europa, lo cual se evidencia en la no adopción de normas para pymes), y un grupo que utiliza las normas plenas que se caracteriza por estar conformado por entidades que cotizan en la bolsa.

En Colombia se le añadío a las entidades que están en bolsa, otro tipo de empresas: las entidades finanacieras (calificadas como de interés público) y algunas entidades que por estar en un grupo donde se llevan normas plenas cumplen otras condiciones. Resumiendo, se dividieron las empresas en tres grupos, y al hacer esto se tuvo en cuenta en el artículo 2º de la Ley 1314 de 2019, que se refiere expresamente a las personas que cumplían las condiciones del regimen simplificado del impuesto a las ventas.

Artículo 2°. Ámbito de aplicación. La presente ley aplica a todas las personas naturales y jurídicas que, de acuerdo con la normatividad vigente, estén obligadas a llevar contabilidad, así como a los contadores públicos, funcionarios y demás personas encargadas de la preparación de estados financieros y otra información financiera, de su promulgación y aseguramiento.

En desarrollo de esta ley y en atención al volumen de sus activos, de sus ingresos, al número de sus empleados, a su forma de organización jurídica o de sus circunstancias socioeconómicas; el gobierno autorizará de manera general que ciertos obligados lleven contabilidad simplificada, emitan estados financieros y revelaciones abreviadas, o que estos sean objeto de aseguramiento de información de nivel moderado.

En desarrollo a programas de formalización empresarial o por razones de política de desarrollo empresarial, el gobierno establecerá normas de contabilidad y de información financiera para las microempresas; para que sean personas jurídicas o naturales, que cumplan los requisitos establecidos en los numerales del artículo 499 del Estatuto Tributario.  

Han pasado los años, y en estos momentos el régimen tributario ha cambiado, eliminado el régimen simplificado y estableciendo el denominado Simple, que está por entrar en vigencia, pero en medio de la reforma deroga el artículo que establecía el régimen simplificado. Por tanto, la norma que se propone en la Ley 1314 queda en un vacío.

Cuando al interior del gobierno se discutió la configuración del grupo 3, hubo una posición fuerte de la DIAN, la cual no estaba dispuesta a emitir una contabilidad simplificada, sino los casos de la contabilidad simplificada tributaria. Lo que lleva a cuestionar qué se va a hacer. Tiempo después, la ley para el fomento de las empresas cambió, y en vez de establecer quiénes son las empresas pequeñas, medianas y grandes; resolvió establecer unos criterios, indicando que el gobierno con base en los mismos podrá determinar cuál empresa es de que tipo. Esto, mientras se expide un reglamento y se continuará con las anteriores normas, pero por el momento no se ha expedido nuevo reglamento por parte del gobierno. Vale decir que el CTCP, concibió que al hacer uso de esas normas el gobierno no sería coherente con la estructura que se venía aplicando, por lo cual el CTCP se pronunció ante el gobierno indicando que lo mejor era que se independizaran los grupos contables de cualquier otro sistema de grupos, como por ejemplo el sistema de fomento.

Hablar del grupo 3 es hablar de la mayoría de las empresas del país, siendo equivoco, pensar que es un grupo pequeño o aislado. De igual forma, las estadísticas han evidenciado que este tipo de empresas son de corte familiar.

  1. ¿Qué se dijo al expedir el régimen del grupo 3?

El CTCP ha tenido un problema conceptual porque que la única contabilidad simplificada es la del grupo 3. Pero, cuando se relee lo que IASB planteó sobre las NIIF para pymes, se entiende que para este organismo las NIIF para pymes son una contabilidad simplificada y esta es una razón por la que varios países no han aceptado estas normas, puesto que a varias empresas consideradas en esa categoría no les es útil.

Ahora bien, cuando se expidió la normatividad para el grupo 3, considerada la correspondiente a los microempresarios, se creó una contrariedad puesto que se consideró al artículo 499 del Estatuto Tributario, también lo estipulado en la Ley de fomento empresarial, en la cual se incluye el número de empleados y la cual tiene una nota sobre la exclusión de la vivienda. Este es un caso curioso pues las microempresas funcionan dentro de los hogares.

El grupo está definido dentro de las normas de contabilidad (anexo 3, DUR 2420 de 2015). El artículo 1.1.3.2 será aplicable a las microempresas descritas en el capítulo I del Marco Técnico Normativo de Información Financiera contenido en el Anexo del Decreto 2706 del 2012, Decreto que fue de las primeras normas en expedirse sobre el tema.

  1. ¿Cuál es la consecuencia de la derogatoria del artículo 499 del Estatuto Tributario? (Ley 1943 de 2018)

En consecuencia quedó establecido que las microempresas son aquellas que están por debajo de los límites que se establecieron en el Decreto 2420, es decir, aquellas que tienen menos de 10 trabajadores, poseen menos de 500 SMMLV (excluida la vivienda) en activos totales, e ingresos brutos anuales menores a 6.000 SMMLV. Así, si se realiza la conversión de los ingresos, esta es de $4.968’696.000, lo que da a entender es que el grupo 3 es bastante amplio.

  1. ¿Es excesiva la contabilidad del Grupo 2?

En algunos casos sí se puede considerar excesiva para el grupo 2, puesto que estas empresas no cuentan con los recursos para el manejo de la contabilidad que se les está exigiendo. Por ejemplo, en este grupo hay empresas que desarrollan actividades muy sencillas, que podrían manejarse con una contabilidad simplificada.

Comentarios: 

  • Debería contemplarse que el grupo 3 sea mucho mayor, pues hay empresas del grupo 2 que no logran implementar la normatividad para las pymes.
  • El efecto que tiene el escoger como llevar la contabilidad de acuerdo con la implicación en materia tributaria es malo, pues se desfigura la contabilidad al no querer pagar impuestos.
  • Debería pensarse en la creación de dos grupos de empresas, una contabilidad plena para las grandes empresas, y las demás empresas que podrían llevar una contabilidad simplificada.
  • Para IASB las normas para pymes hace parte de llevar una contabilidad simplificada. Es por ello por lo que en varios países estas normas no se han aceptado.
  • La división de los grupos de empresas, debería ser un proceso más práctico el cual debería beneficiar a la mayoría de pequeñas y microempresas, es clave que en el proceso contable, el costo no supere al beneficio que esta debe generar.

Participantes: 

  • Amézquita Pulido,
  • Aranguren Pineda,
  • Bermúdez Gómez,
  • Bernal Montero, Mónica Lizette.
  • Bojacá Gómez, Martha Nelcy.
  • Boyacá Rodríguez, Ana Elvira.
  • Chaparro Pedraza,
  • Hernández Garzón,
  • Macías, Álvaro.
  • Mahecha Baracaldo, Jackeline Ibett.
  • Suárez Barajas, Luz Stella.

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