Cobots, el futuro del trabajo colaborativo

Los cobots, o robots colaborativos, fueron creados para trabajar junto al ser humano para realizar tareas repetitivas en miras a optimizar sus esfuerzos. Los avances robóticos no implicarán la desaparición de empleos para las personas, sino por el contrario escenarios repletos de nuevas oportunidades en las que los humanos y los robots pueden avanzar. Debe recordarse como los robots y los humanos han trabajado juntos durante décadas, por lo cual los cobots pueden clasificarse como una versión actualizada de la robótica industrial, siendo el elemento seguridad uno de los más destacables de este nuevo segmento de máquinas. Los robots han mejorado la productividad de fabricación de productos, demostrando que no existen límites al respecto de sus mejoras. De acuerdo a un estudio de MIT Technology Review, la eficiencia humana aumenta en un 85% cuando se trabaja con robots.

Al imitar los movimientos humanos y ser resistentes, los cobots pueden trabajar de la mano con los humanos en cualquier escenario posible. A diferencia de los robots, los cobots fueron creados para trabajar de manera colaborativa con el ser humano, siendo más inteligentes, ligeros y móviles para desarrollar distintas tareas. En todos estos progresos, es la formación continua el elemento clave para afrontar el cambio. En razón a todo ello, el Foro Económico Mundial vislumbra que para 2025 sean creados 130 millones de empleos asociados con el uso de cobots. 

Redacción INCP a partir del artículo publicado por IEBS.

Para mayor información, puede leer el artículo: “Cobots y humanos en la industria ¿enemigos o aliados?” de la fuente IEBS.

Cobots y humanos en la industria ¿enemigos o aliados? 

La robótica comienza a expandirse en todas las industrias con una nueva forma tecnológica que requiere de la colaboración entre humanos y robots. Se trata de los cobots o robot colaborativo y pretenden ser una pieza clave de la reindustrialización de Europa.

Llevamos años leyendo noticias alertando de los posibles riesgos que tienen los robots en los puestos de trabajo, como la desaparición de empleos específicos. Pero la realidad es bien distinta según los estudios; ni se perderán trabajos ni las personas dejaremos de trabajar; al menos en un futuro cercano. Existen otros escenarios llenos de oportunidades en los que humanos y robots pueden trabajar juntos y en los que la formación juega un papel importante en un sector que ha tenido un aumento de un 70% en los últimos años, según la Federación Internacional de Robótica.

Los robots han trabajado con humanos en fábricas durante años, no es nada nuevo, por lo que los cobots podrían clasificarse como la versión actualizada la robótica industrial. Una de las razones por las que prolifera esta tecnología es mejorar la seguridad de los trabajadores, más adelante te contamos por qué.

Su llegada ha mejorado la productividad de fabricación y ha demostrado que no hay límites cuando se trata de las mejoras que aporta. Cada industria, ya sea moda, automovilística, salud, electrónica o agricultura, tiene sus propios desafíos. No existe una industria a la que los cobots no puedan ofrecer sus oportunidades. Si cada vez los robots están más cualificados ¿en qué acabaremos trabajando los humanos?

¿Qué es un cobot o robot colaborativo?

Para comprender el impacto que pueden tener los robots colaborativos o cobots, hay que saber qué son.

Los cobots, son un tipo de robot diseñado para trabajar de la mano de seres humanos en un entorno físico compartido y asumiendo tareas aburridas o repetitivas para que los empleados asuman otras tareas que requieren esfuerzos humanos. Estos asistentes robóticos, como ya te hemos dicho, fueron creados para mejorar la seguridad de las industrias tradicionales.

Los cobots, por lo tanto, ayudan a equilibrar las escalas para las empresas mediante la capacitación de su personal y realizar un trabajo más significativo. De hecho, según un estudio de MIT Technology Review, la eficiencia aumenta en un 85% cuando los humanos y los robots trabajan juntos.

Las características de los cobots destacan, en parte, por su flexibilidad (ya que están diseñados para imitar el movimiento de un brazo humano), y por la resistencia que ofrece la máquina. A diferencia de los robots industriales, los cobots son menos pesados y pueden trabajar con humanos “mano a mano” lo que permite su implementación en cualquier lugar.

Diferencias entre cobots y robots industriales

  • Diseñado para colaborar

Un robot industrial tradicional no está diseñado para colaborar con personas sino para completar una tarea predefinida sin la necesidad de que humano y robot trabajen juntos mientras que el objetivo principal de un cobot, destaca en su característica diferenciadora: la colaboración. 

  • Ligero y móvil

Un cobot también es mucho más liviano que un robot industrial. Esto tiene que ver con las tareas típicas de los cobots, el mencionado aspecto de la colaboración segura y el hecho de que los cobots normalmente son móviles y / o se pueden mover fácilmente, lo que no es el caso de un robot industrial grande promedio.

  • Inteligente

Un cobot es más inteligente que un robot industrial clásico, está equipado con sensores, tecnologías inteligentes y sistemas vinculados con IoT y / o sistemas específicos (como los sistemas de gestión de almacenes). Esto es así porque, entre otras cosas, los cobots necesitan ayudar de manera segura a un ser humano ya que dependen de variantes como la ubicación y el contexto.

Tendencias de cobots o robótica colaborativa

Al cambiar la herramienta de fin de brazo en el cobot y programarlo a través de una tableta con pantalla táctil, los cobots permiten un uso sin igual en una multitud de aplicaciones, incluso para aquellos sin experiencia previa en programación de robots. Esto significa que un cobot puede estar en funcionamiento dentro de un día de instalación, y cualquier persona capaz de usar un teléfono inteligente puede aprender a programar un robot colaborativo.

Los cobots se pueden usar como una herramienta múltiple y se pueden mover alrededor de la línea de producción según las necesidades de cada uno. Muchas pymes, por lo tanto, han maximizado su espacio con cobots al redistribuirlas una y otra vez para diferentes tareas, optimizando así su valor e incrementando drásticamente la productividad de su negocio. Esto permite a las empresas tener una fuerza laboral flexible, lo que permite a una empresa cumplir con los cambios rápidos y el aumento de la demanda.

La formación es clave para afrontar la era de la robótica colaborativa

Como te comentábamos al principio, la aparición de los cobots brinda oportunidades esenciales para los trabajadores, donde la formación es una de las piezas más importantes para afrontar este cambio. Estamos ante un nuevo reto que imponen las tecnologías y las demandas de las nuevas generaciones en el mercado laboral. Entonces, ¿está la formación preparada para asumir el reto de la automatización?

Los expertos en tecnología ya confirman que la formación continua es la palabra clave para el desarrollo del futuro empresarial. Estamos ante un panorama en el que la tecnología no para de crecer y como consecuencia, personas y empresas deben actualizar sus conocimientos. Los trabajadores tendrán que estar en constante aprendizaje y formarse para para afrontar el cambio y la innovación y las empresas deben preocuparse por sus trabajadores y estar al día en términos tecnológicos. Por el momento, lo que no cambiará será el cuidado del cliente y el compromiso de equipos.

Según el informe The Future of Jobs Report 2018 del Foro Económico Mundial, hasta 2025 se crearán 130 millones de puestos de trabajo en este sector que, aunque se prevé la destrucción de 50 millones, se traduce a un aumento de en torno a 70 millones de empleos.

Este nuevo escenario que irrumpe en todas las industrias tiene reacciones desde los más escépticos a los más devotos. Muchas personas pueden vivir esto con miedo y pensar que perderán su puesto de trabajo pero la verdad es que, según los datos del estudio, los países con más robots son aquellos con las tasas más bajas de paro. 

Fuente: IEBS.

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