6 elementos clave para realizar Auditorías Internas

De acuerdo con el Instituto de Auditores Internos, la Auditoría Interna es una actividad independiente y objetiva de aseguramiento y consulta, concebida para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. Ayuda a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno.

Pero, ¿Cuáles elementos clave permiten cumplir apropiadamente esta función? Acá, algunos de ellos:

  1. Nivel de Autoridad:

La persona a cargo de realizar la auditoría interna en una organización debe tener la autoridad establecida para hacerlo. Sin la participación y el apoyo necesarios de los más altos niveles directivos, no tendrá la autoridad ni el acceso a la información que necesita para realizar el trabajo.

  1. Independencia operacional

Quienes ejercen la auditoría, no deben tener responsabilidad alguna en las actividades operativas para contar con la independencia requerida. Esto puede ser aparentemente difícil para las empresas más pequeñas; no obstante, medidas tales como la capacitación cruzada de empleados en diferentes departamentos (por ejemplo: contabilidad o recursos humanos) para auditar a otro departamento es completamente aceptable.

  1. Políticas y procedimientos

Para unos buenos resultados, es conveniente contar con políticas y procedimientos que dicten qué y cómo auditar. Dichos documentos deberían describir todo el proceso. Así mismo, su existencia puede servir como un tipo de control de calidad base para la ejecución del trabajo. Vale la pena preguntarse: ¿Se está haciendo lo que las políticas y procedimientos indican? ¿Son adecuados estos procesos para mitigar los riesgos?

  1. Marco de controles

Un marco de referencia contribuye al entendimiento del trabajo. ¿Qué se debería estar auditando? ¿Con qué frecuencia? El uso de un enfoque basado en el riesgo es clave aquí para comprender dónde están los riesgos y asegurarse de que existen los controles correctos, así como enfocar el trabajo en mitigar los riesgos adecuadamente. El proceso de auditoría busca formas de mejorar constantemente los controles establecidos. La comprensión de dónde y cómo trata la empresa con los consumidores, de qué se quejan los consumidores y de todas las normas y leyes aplicables son componentes clave para establecer un marco.

  1. Estructura de informes

¿A quién le reporta el departamento de auditoría interna o el personal? La comunicación efectiva de los resultados de la auditoría es tan importante como la auditoría en sí misma. La distribución del informe de auditoría inicia con la Dirección Ejecutiva, así como con el Director de Cumplimiento. Informar al personal apropiado dentro de la organización es importante para garantizar que se tomen las medidas correctivas adecuadas. El formato del informe en sí debería contar con dos versiones de presentación.  Un resumen ejecutivo de alto nivel del informe debe estar disponible para quienes se encuentran fuera de la organización, como clientes actuales y potenciales. Una versión completa y detallada del informe debe estar disponible para su distribución interna.

  1. Proceso de corrección y ajuste

Este último paso es una revisión de las pruebas y las brechas que se encontraron durante el proceso de auditoría. Los pasos tomados para corregir cualquier brecha deben rastrearse y documentarse para demostrar lo que se ha hecho para garantizar la mitigación de los riesgos encontrados.

Si se tienen en cuenta las anteriores consideraciones, en la ejecución del trabajo, hay una gran parte del camino allanado para obtener los mejores resultados.

Fuente: Auditool

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