La ética en los negocios

Diálogo con Hans Küng, uno de los más importantes pensadores sociales del mundo en el último siglo y padre de la ética global, fundamento de la Responsabilidad Social Empresarial.

La clave del éxito empresarial

¿Por qué es importante la ética en la economía y en las empresas?, fue la pregunta que se le formuló, a quemarropa, a Hans Küng, uno de los más importantes pensadores del último siglo en el mundo, quien presidió en Bogotá la Semana de la Ética Mundial en la Economía y la Política. Leer más

“El ‘Brexit’ no generará un caos global, la ruptura del euro es muy improbable”

Barry Eichengreen (1952, hijo de supervivientes del Holocausto), es catedrático de Economía en la universidad de Berkeley. Y un experto mundial de primera fila sobre sistema monetario, finanzas globales y economía europea. Esta entrevista se realizó el pasado miércoles en Sintra (Portugal), con ocasión de la Conferencia anual del Banco Central Europeo (BCE). Leer más

Según el Banco Mundial, los precios de los productos básicos industriales aumentarán en 2017

El Banco Mundial prevé fuertes incrementos en el precio de los productos básicos industriales, como la energía y los metales, para 2017, debido a la escasez de oferta y el fortalecimiento de la demanda.

En la edición de enero de 2017 de su informe ‘Commodity Markets Outlook’ (Panorama sobre los mercados de los productos básicos), el organismo mantiene su pronóstico para el año en lo que respecta al precio del crudo: USD 55 el barril, lo que implica un aumento del 29% con relación a 2016. Al pronosticar el precio de la energía, se da por sentado que los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores de petróleo cumplirán parcialmente con un acuerdo para limitar la producción tras un largo período de producción irrestricta. Leer más

En lo que acierta y en lo que se equivoca Stephen Hawking con lo de ‘el momento más peligroso para nuestro planeta’

Stephen Hawking publicó un atrevido titular la semana pasada: ‘Este es el momento más peligroso para nuestro planeta’.

En un ensayo publicado en el diario británico The Guardian, el renombrado físico teórico escribió: “Cualquier cosa que pensemos sobre la decisión por parte del electorado británico de rechazar su condición de miembro de la Unión Europea y sobre la decisión por parte de la opinión pública estadounidense de aceptar con entusiasmo a Donald Trump como su próximo presidente, no hay duda, en la mente de los analistas políticos, de que esto se trató de una expresión de rabia de parte de la gente que sentía que sus líderes la habían abandonado”.

La principal causa del problema aquí es la tecnología, la cual amplía la brecha entre los que tienen mucho y los que menos tienen. Como lo explicó Hawking, la automatización ya ha reducido puestos de trabajos en la industria y le está permitiendo a Wall Street acumular grandes ganancias que el resto de nosotros cubre. Durante los próximos años, la tecnología le quitará más puestos de trabajo a los seres humanos. Los robots conducirán taxis y camiones; los drones nos llevarán el correo y los víveres a domicilio; las máquinas le darán la vuelta a las hamburguesas y servirán las comidas. Y, si los nuevos almacenes sin cajero de Amazon tienen éxito, los supermercados remplazarán a los cajeros con sensores. Esto no es una especulación; es inminente.

El descontento no es únicamente estadounidense. Mientras el mundo en desarrollo se está conectando a la red con teléfonos inteligentes y tabletas, más miles de millones de personas se están enterando de lo que no tienen. El malestar que hemos visto en Estados Unidos, Gran Bretaña y, más recientemente, Italia se convertirá en un fenómeno global.

La solución que propone Hawking es romper las barreras dentro de las naciones y entre ellas, hacer que los líderes mundiales reconozcan que le han fallado y que le están fallando a muchos, compartir los recursos y ayudar a los desempleados a capacitarse de nuevo. Pero esto es una ilusión. No va a pasar.

Veamos el resultado de las elecciones: Retrocedimos en casi todos los temas. Nuestros políticos seguirán dividiendo y venciendo, Silicon Valley negará su culpabilidad y las mismas tecnologías, tales como los medios sociales e Internet, que supuestamente debían difundir la democracia y el conocimiento, se utilizaran más bien para engañar, para reprimir y para sacar lo peor de la humanidad.

Por tal motivo, no podemos fiarnos de nuestros líderes políticos para que haya cambios. Todos debemos aprender sobre adelantos tecnológicos y participar en la toma de decisiones. Todavía tenemos voz y voto.

Uber no habría llegado a en ningún lugar si no hubiera persuadido a los pasajeros para que usaran sus servicios o para hacer lobby para su legalización. Podemos optar por no comprar los bots conversacionales de inteligencia artificial a los que Amazon y Google les está haciendo publicidad. Y ciertamente podemos decidir que un dron no nos lleve el café con leche de la mañana. También podemos optar por dejar de utilizar Facebook hasta que deje de enviarnos noticias falsas y Twitter a menos que destierre a esos provocadores que utilizan de forma indebida su plataforma.

En mi próximo libro, “The Driver in the Driverless Car: How Our Technology Choices Will Create the Future (El conductor dentro del carro sin conductor: la forma en que nuestras preferencias tecnológicas le darán origen al futuro)”, propongo un filtro con el cual podamos ver los adelantos tecnológicos a la hora de evaluar su valor para la sociedad y para la raza humana. En resumidas cuentas, se trata de tres preguntas relacionadas con igualdad, riesgos y autonomía:

  • ¿La tecnología tiene el potencial de beneficiar a todos por igual?
  • ¿Cuáles son los riesgos y las ganancias?
  • ¿La tecnología impulsa con más fuerza la autonomía o la dependencia?

¿Por qué estas tres preguntas? Para empezar, démonos cuenta de la rabia de los electorados y, luego, miremos hacia adelante y hacia ese futuro sin puestos de trabajo que la tecnología está creando. Si se satisfacen las necesidades y los deseos de cada ser humano, en la medida en que lo haga posible la tecnología, podemos ocuparnos de los problemas sociales y psicológicos que trae consigo el desempleo. Esto no será fácil, de ninguna manera, pero, por lo menos, la gente no reaccionará de mala manera por extrema necesidad y desesperación. Podemos construir una sociedad con nuevos valores, tal vez una sociedad en la cual la satisfacción social provenga de la enseñanza y de la ayuda a los demás y de los logros creativos en campos tales como la música y las artes.

Y luego existen riesgos en las tecnologías. ¿Queremos que los carros auto-conducidos y los asistentes robóticos vean todo lo que hacemos, sepan nuestras necesidades y hagan nuestras tareas? La mayoría de nosotros querrá ver los beneficios que todo eso trae. Sin embargo, ¿qué tal si los fabricantes de estos productos los utilizan para espiarnos y si las tecnologías por sí solas empiezan a superar la inteligencia de sus creadores? Claramente, debemos establecerles límites a nuestras máquinas sirvientes.

¿Y qué tal si nos volvemos física y emocionalmente dependientes de nuestros robots? En realidad, no queremos que nuestras tecnologías se conviertan en una especie de drogas recreativas; queremos mayor autonomía y la libertad de vivir nuestra vida como queramos.

No hay tecnología en la cual todo sea blanco o negro; cada una se puede utilizar para bien y para mal. Debemos decidir cuáles deberían ser los límites y cuáles son los lineamientos éticos. Como lo señala Hawkings, somos un punto de inflexión con todas estas tecnologías y todavía podemos llevarlas de tal manera que sirvan de estímulo para la humanidad. Pero si no aprendemos y participamos, nuestros peores miedos se convertirán en realidad.

Fuente: LinkedIn

European Union: Country-by-Country Reporting Data—Accounting or Tax Information?

Bloomberg BNA has highlighted an issue of enormous public significance, even if it might seem to be deeply technical and inconsequential to most people. The matter in question is whether country-by-country reporting (“CbCR”) data is accounting or tax information.

The European Commission and the European Union (“EU”) Parliament both think it accounting data. They want, in varying degrees of detail and geographic spread, that information to be published for public use. The European Council of Ministers has obtained legal opinion that the information in question is tax data. The difference of opinion has enormous consequences. That is because accounting data is subject to Commission and Parliamentary control by majority decision. Tax data is, on the other hand, a devolved responsibility of Member States, and so subject to a requirement of unanimity when it comes to decision making at an EU level. Perhaps unsurprisingly many of the EU’s tax havens are desperate to oppose public CbCR for all large multinational companies. You would almost think these places really do want to be considered secrecy jurisdictions—and they have realized that the only way they can beat the Commission and Parliament is by securing this opinion in the Council.

So, who is right? The simple answer is, of course, that legally no one knows as yet. The only way to resolve the impasse if negotiation cannot do so is by referral to the Court of Justice of the European Union (“CJEU”) for them to decide. But that does not stop me offering an opinion, and as the creator of the CbCR concept I think I have some right to do so.

In my opinion CbCR is now, always has been, and was always intended to be, accounting data. I cannot by any stretch of the imagination think it could be classified as tax data. Let me offer the arguments.

Tellingly my very first version of CbCR data was written as a draft accounting standard. Published in 2003 http://visar.csustan.edu/aaba/ProposedAccstd.pdf  it had the title ‘A Proposed International Accounting Standard: Reporting Turnover and Tax by Location’. The similarity between what I proposed and what became the OECD CbCR tax template and so the EU’s DAC 4 (4th Directive on Administrative Cooperation) proposal is almost uncanny. But that is not surprising. My intention was unambiguous: what was desired was an accounting standard to ensure that the public had the data required to hold multinational companies to account for the payments they made to individual tax authorities, as well as sufficient further accounting data to indicate whether or not the profits declared and tax paid in a location were reasonable in the overall context of its economic activities as a whole.

The idea was quite quickly taken up by civil society. The Publish What You Pay coalition was first to adopt it as part of its campaign to hold companies to account for payments of tax that they made. Quite explicitly, though, this was not in the context of assessing tax due. It was in the context of beating corruption relating to tax payments in the extractive industries.

So they, and I, campaigned for this data to be included in accounting standard IFRS 6 on the extractive industries, and when that failed we demanded that it be included in IFRS 8 on segment reporting. This failed when an IFRS board member in open session said that CbCR looked as though it might relate to transfer pricing, and felt that was something they did not want to go near.

More importantly though, in the extensive discussions on IFRS 6 and IFRS 8 that took place with the International Accounting Standards Board, I do not recall anyone saying this was not accounting data: it was simply agreed that this was accounting data that accountants really did not want their clients to have to publish, which is something quite different.

What no one said then was that this was tax data, which it is not. That is because no one, anywhere, will tax a company in CbCR data. No one has said they should. All that anyone including the OECD says, is that CbCR data is accounting data that can, among other uses, be used for the purposes of tax risk assessment: and it’s only indicative and not definitive for that purpose. It’s just an accounting tool. A tool which can also, importantly, also be used to analyze supply chains, geopolitical risk, employment patterns, investment patterns and a great deal more, none of which are in any way related to tax—making the claim that this is tax data almost impossible to sustain, but making the case that this is accounting data that should be in the public domain if multinational corporations are to be held to account for their actions almost unanswerable, at a time when this is a near universal political demand capable of rocking democracy to its core.

So let’s stop the nonsense: information extracted from a company’s general ledger that is not used for tax assessment purposes and never will be cannot be tax data. It’s accounting data and to argue anything else, just because the OECD were persuaded to share the NGO view that this was enormously useful for tax risk assessment purposes, is absurd—or incredible—or just wrong. In which case there is only one decision the CJEU could ever make in this issue, in my opinion. 

Source: Bloomberg BNA

What Oreos can teach accountants about growing their firms

Accountants who want to grow revenue by adding new services should look to the Oreo cookie for a few lessons, according to Katie Tolin, a member of the Association for Accounting Marketing’s Hall of Fame and founder of CPA Growth Guides.

Tolin, who recently led a webinar for accountants on launching new services, noted that the Oreo cookie has been around for many decades, and it has probably been in the mature stage of its life cycle for a while.

Tolin noted that accountants offer several key services that are in the mature stage too. “Your accounting, audit and tax services, they’re all pretty much mature services”, she said.

Mature products and services often see slowing sales and more competition willing to discount prices, a scenario that typically leads to lower profits and eventual consolidation as the product or service is indistinguishable from competitors, Tolin noted.

And in the same way that most people know what to expect from a basic Oreo (two thin chocolate wafers sandwiching a creamy filling), they typically know what to expect from an accountant providing audit, tax or general accounting services. Many accounting firms are in a “sea of sameness” with their core services, Tolin said.

But Oreo’s parent company (Mondelez International and all of its predecessors, including Nabisco) has been able to create excitement and new revenue for the Oreo brand by taking the mature product and spinning off new products. Oreo has dozens of spin-off products, including Golden Oreos, fudge-covered, Double Stuf, reduced fat, mint-flavored, birthday cake, mini Oreos, Triple Double Chocolate and even Candy Corn Oreos around Halloween.

The lesson for accounting firms, according to Tolin, is they should take advantage of the numerous opportunities they have to innovate their existing services and create entirely new services, new packages of services or new methods of delivering their services.

“We can’t change the tax forms, but it’s in how we deliver the tax services that could easily be a differentiator”, Tolin said.

Innovation can take many forms, but it is what will differentiate your firm, she pointed out. Some firms are innovating by launching advisory services, such as business valuations or financial services. Other are acquiring firms that provide services outside of tax and accounting to provide more options under one roof for their clients.

Innovation may involve adding value to a service, reducing costs, or both. For example, technology has completely automated tax services. Technology can also be used to automate more of the audit process, which can reduce costs if staff have to spend less time on site conducting fieldwork and can add value if the automation results in the firm having fewer requests of the client. Tolin said some of the best ways to generate ideas for innovative solutions include asking staff, asking clients, evaluating complaints and watching the competition.

One option for innovation is to consider ways to “productize” services. Productization involves making an intangible tangible—providing something that helps the client understand a complete offering that is focused on benefits and easier to market.

For example, Ohio CPA firm Rea & Associates has created a specialized valuation product, Know & Grow Your Value, to give business owners a cost-effective way to determine their company’s worth and to help them plan for the future. Other firms create products around risk management or technology consulting.

Tolin said during the webinar that packaging existing services into new offerings that include bundled, tiered or free value-add services can help the firm market the services more effectively.

Tolin said accountants have many examples to review when it comes to companies that have innovated and found new ways to grow revenue from existing products or services. Starbucks, for example, took a commodity— coffee—and created an entire experience around the act of drinking a cup of coffee. People are willing to pay $4 or $5 for that experience, and the company sells all kinds of products related to drinking coffee or loving coffee.

“Starbucks started the trend of differentiating that cup of coffee”, Tolin said. “And the company continues to mix it up. They continue to create an experience around their cup of coffee”.

Source: Accounting today

Las NIIF y los instrumentos financieros

mexicoEn la actualidad, las necesidades de inversión y financiamiento que tienen los participantes de la economía han originado que se genere una amplia gama de instrumentos financieros, los cuales permiten satisfacer dichas necesidades con gran flexibilidad. Por ello, ha sido prioritario para los organismos emisores de la normatividad contable, la elaboración de normas aplicables a estos diferentes instrumentos que se han desarrollado, y adicionalmente para aquellos que pudieran innovarse en el futuro.

De acuerdo con esto, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera, A.C. (CINIF), ha emitido diez normas referentes a instrumentos financieros para facilitar su aplicación. Debido a que en cada instrumento financiero básico coexisten por lo menos dos partes: una inversionista y otra que busca financiamiento, el CINIF ha emitido estas normas: cuatro aplicables a la parte que invierte (NIF C-2, C-14, C-16 y C-20), cuatro para el que se financia (NIF C-11, C-12, C-19 y D-8), y dos con elementos aplicables para ambos (NIF B-12 y C-10).

El inversionista es un demandante de instrumentos financieros, debido a que ofrece su dinero para obtener una ganancia. El emisor, demanda este recurso, y a cambio ofrece instrumentos financieros, para poder financiarse. El CINIF, en la NIF C-2, define instrumento financiero como, “cualquier derecho u obligación que surge de un contrato que origina un activo financiero en una entidad y un pasivo financiero o un instrumento financiero de capital en la contraparte”.

Atendiendo a esta definición, al inversionista, cuando contrata estos instrumentos, se le origina un activo financiero, es decir un activo monetario que surge de un contrato. De acuerdo con la intención de la administración en la tenencia de los instrumentos financieros, estos se clasifican en “conservados a vencimiento”, “disponibles para su venta” o “con fines de negociación”, presentando, según su vencimiento, las porciones a corto y largo plazos, en el estado de situación financiera. La norma vigente que regula este contexto es el Boletín C-2, Instrumentos financieros; sin embargo, el CINIF publicó en 2016, la NIF C-2, Inversión en instrumentos financieros, que entrará en vigor para los ejercicios que se inicien a partir del 1° de enero de 2018, y dejará sin efecto al Boletín C-2, y su Documento de adecuaciones, lo que originará una nueva forma de contabilizar estos instrumentos.

Si el inversionista cuenta con cuentas por cobrar (cuentas y documentos por cobrar), la norma vigente que debe de observar es el Boletín C-3, Cuentas por cobrar, pero a partir de 2018 la norma que regulará las cuentas por cobrar será la NIF C-3, Cuentas por cobrar, y para el caso de los instrumentos financieros por cobrar deberá aplicar la NIF C-20, Instrumentos de financiamiento por cobrar. Si sufrieran deterioro tanto las cuentas por cobrar como estos instrumentos, la norma que se deberá usar desde 2018 será la NIF C-16, Deterioro de instrumentos financieros por cobrar. En caso de que el inversionista decida transferir o dar de baja un activo financiero, debe de aplicar la NIF C-14, Transferencia y baja de activos financieros.

En los casos donde el inversionista ofrece su dinero, no con la intención de invertir a corto plazo, sino con el fin de tener participación en los beneficios y riesgos económicos de los activos netos de una entidad, lo que implica su involucramiento en esta, y que además lo expone a la variabilidad de sus rendimientos, esta inversión no se considera como un instrumento financiero; por lo tanto, no se origina un activo financiero; lo que se genera es una inversión permanente, que es un activo no monetario a largo plazo; la norma vigente que regula esta situación es la NIF C-7, Inversiones en asociadas, negocios conjuntos y otras inversiones permanentes.

Por su parte, al emisor, quien ofrece estos instrumentos con la intención de obtener un recurso, para obtener activos o liquidar pasivos, se le podría generar un pasivo financiero o un instrumento de capital. Un pasivo financiero, “es un pasivo monetario que surge de un contrato”, por lo tanto, los individuos que ofrezcan sus recursos en este tipo de contratos serán acreedores para el emisor; en cambio, un instrumento financiero de capital, “es cualquier documento o título originado por un contrato que evidencia la participación en el capital contable de una entidad, o sea en el valor residual de sus activos después de deducir todos sus pasivos”, es decir, los individuos que ofrezcan sus recursos en este tipo de contratos serán considerados como socios o accionistas del emisor.

La norma actual que regula los pasivos financieros del emisor, es el Boletín C-9, Pasivo, provisiones, activos y pasivos contingentes y compromisos, el cual estará vigente este año y el próximo, debido a que el CINIF publicó en 2015, la NIF C-19, Instrumentos financieros por pagar, que normará los pasivos financieros y entrará en vigor para los ejercicios que inicien a partir del primero de enero de 2018, dejando sin efecto al Boletín C-9; además complementa a esta nueva norma, la NIF C-9, Provisiones, contingencias y compromisos.

Los instrumentos de capital ofrecidos por el emisor, se encuentran normados por la NIF C-11, Capital contable; y en caso de que sea un instrumento emitido con características, tanto de pasivo como de capital, la entidad emisora deberá aplicar lo establecido en la NIF C-12, Instrumentos financieros con características de pasivo y de capital. Para las transacciones con pagos basados en acciones, y el gasto incurrido con su correspondiente efecto en el pasivo o en capital, el emisor debe acatar lo señalado por la NIF D-8, Pagos basados en acciones.

Por último, las normas aplicables para ambos participantes son la NIF B-12, Compensación de activos financieros y pasivos financieros, que norma la presentación y revelación de la compensación de activos financieros y pasivos financieros, en el estado de situación financiera de una entidad; y el Boletín C-10, Instrumentos financieros derivados y operaciones de cobertura, que reglamenta, tanto la inversión como la emisión de instrumentos financieros derivados, el cual estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2017, debido a que el CINIF auscultó en este 2016, la NIF C-10, Instrumentos financieros derivados y relaciones de cobertura, que se prevé entre en vigor a partir de 2018.

De acuerdo con lo anterior, se puede apreciar que el CINIF ha realizado un exhaustivo y ordenado esfuerzo en el mejoramiento de las normas relativas a instrumentos financieros, principalmente emitiendo nuevas normas, que entrarán en vigor a partir de 2018, lo cual se estima como tiempo suficiente para permitir a las entidades, a los preparadores y a los usuarios en general de la información financiera preparar su aplicación y analizar sus efectos. Adicionalmente el CINIF está realizando cambios a las normas contables vigentes, para estar en convergencia con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), emitidas por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés).

Fuente: ‘Revista Contaduría Pública’ del Instituto Mexicano de Contadores Públicos. Rafael Aguilera y Jerónimo Lebrija.

¿Qué significa para la deuda empresarial de los mercados emergentes que la Reserva Federal eleve las tasas de interés?

En diciembre de 2016, la Reserva Federal de Estados Unidos elevó las tasas de interés por primera vez en un año, y señaló que planeaba más aumentos en 2017. Las monedas de los mercados emergentes sufrieron caídas, pero en general los inversionistas no reaccionaron de manera exagerada ni salieron corriendo llevándose su dinero. Véase un análisis más amplio de estas cuestiones en el blog del Economista Jefe del FMI, Maurice Obstfeld, en el que se examina cómo afectarán las elecciones en Estados Unidos y la decisión de la Reserva Federal a la economía mundial.

Un aspecto que contribuye a que los mercados emergentes sean más vulnerables es el elevado nivel de endeudamiento empresarial en moneda local y extranjera —en el orden de aproximadamente US$ 18 billones— impulsado en gran medida por las bajas tasas de interés en Estados Unidos. Este nivel de endeudamiento los vuelve ahora más vulnerables a los aumentos esperados de las tasas de interés en 2017. ¿Podrán las empresas refinanciar su deuda?

El globo de la deuda

La deuda de las empresas no financieras de los mercados emergentes se ha cuadruplicado en la última década, observándose una proporción de bonos cada vez mayor (gráfico 1). El considerable aumento de la deuda empresarial genera inquietud, dada la relación entre el rápido aumento del apalancamiento en los mercados emergentes y las crisis financieras en el pasado.

Gráfica1 Las conclusiones de nuestro nuevo estudio son las siguientes:

  • La acumulación de deuda fue más pronunciada en aquellas empresas que dependen en mayor medida del financiamiento externo. Del mismo modo, en comparación con otros tipos de empresas, las pequeñas y medianas empresas aumentaron de manera desproporcionada su apalancamiento.
  • El impacto de la política monetaria estadounidense en el crecimiento de la deuda fue mayor en aquellos sectores que dependen mucho más del financiamiento externo en los mercados emergentes financieramente abiertos con regímenes cambiarios relativamente más rígidos.
  • Las condiciones financieras mundiales afectaron al crecimiento de la deuda de las empresas de los mercados emergentes en parte debido a la distensión de las restricciones al endeudamiento empresarial.

Sectores con los niveles más altos de deuda

La deuda de las empresas en los mercados emergentes ha aumentado con mayor rapidez en los sectores más cíclicos, observándose el mayor aumento en el sector de la construcción (gráfico 2). El sorprendente aumento del apalancamiento dentro del sector de la construcción es particularmente notable en China y América Latina. Además, las empresas que más se endeudaron también aumentaron, en promedio, su exposición en moneda extranjera.

Gráfica2

El 16 de enero, en la Actualización de las Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés), se presentó un análisis más detallado sobre los mercados emergentes y la economía mundial. 

Fuente: Diálogo a Fondo

América Latina no superará su bajo crecimiento en 2017, según el FMI y el Banco Mundial

Las dificultades económicas de los países de América Latina, que se traducen en un bajo crecimiento generalizado, entre otras tendencias, continuarán en este 2017. Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial esta semana han proyectado a la baja las expectativas de crecimiento en las economías de la región.

El FMI calcula que América Latina y el Caribe podrían crecer un 1,2%durante 2017, lo que es un 0,4% menos que lo previsto en octubre pasado, y se proyecta un crecimiento de un 2,1% en 2018. Estas estimaciones se produjeron durante la revisión de su informe Perspectivas de Crecimiento Mundial, presentado el lunes.

“En América Latina, la revisión a la baja del crecimiento refleja en gran medida una menor expectativa de recuperación a corto plazo en Argentina y Brasil tras cifras de crecimiento que defraudaron las expectativas en torno al segundo semestre de 2016, condiciones financieras más restrictivas y vientos en contra más fuertes para México debido a la incertidumbre relacionada con Estados Unidos, así como el deterioro ininterrumpido de la situación en Venezuela”, reza el documento.

En el caso de Brasil, la economía más grande de la región, la institución disminuyó en tres décimas sus previsiones de crecimiento para este año; se estima que su producto interno bruto (PIB) solo se expandirá un 0,2%. Sobre Argentina, el FMI asevera que existe una “menor expectativa de recuperación a corto plazo”, pero no se actualizaron sus proyecciones.

México, la otra gran economía de la región, sufrió un gran recorte de 0,6 puntos tanto en el porcentaje de crecimiento económico de 2017, que quedó ubicado en 1,7%, como para el próximo año cuando se espera que se ubique en un 2%.

Juan Carlos Moreno-Brid, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que la actitud agresiva del presidente estadounidense Donald Trump altera todos los canales de entrada de divisas de México. “Afecta las exportaciones, remesas, inversión extranjera directa y la volatilidad de los flujos de capital. Todo eso incide adversamente en el clima de negocios de toda la inversión en el país”.

Moreno-Brid también señala que aunque a corto plazo las políticas que pueda implementar el nuevo gobierno estadounidense puedan impulsar el crecimiento económico de ese país, México no podrá beneficiarse de ello si no cambia su modelo de desarrollo.

“En México se necesita un acuerdo político para trazar una estrategia a corto plazo y responderle a Trump, así como para enfrentar la normalización de la política monetaria de Estados Unidos con el alza de las tasas de interés”, asevera Moreno-Brid. “La estrategia a mediano y largo plazo debe ser cambiar la economía mexicana, basada en las exportaciones, a un sistema que favorezca el mercado interno y una política de distribución del ingreso y desarrollo productivo que produzca un mayor crecimiento”.

Por otro lado, el Banco Mundial también reveló el 12 de enero sus previsiones de 2017, en un documento titulado Perspectivas económicas mundiales para América Latina y el Caribe. El informe señala que Centroamérica crecerá a una tasa del 2,1% este año, mientras que América del Sur solo crecerá un 1,2%.

Según las estimaciones del BM, en América Latina y el Caribe se registró una contracción del 1,4 por ciento en 2016, segundo año consecutivo de recesión, y se trata de “la primera vez en más de 30 años que se registra una contracción plurianual”.

Panamá crece, pese a los escándalos

Panamá será el país de la región que más crecerá este año con un 5,4%, según el banco, seguido de Nicaragua (4%), Costa Rica (3,9%), Honduras (3,5%) y Guatemala (3,2%).

Carlos Araúz García, economista y hombre de negocios panameño, comenta que esa tasa de crecimiento es fruto de una visión de país que apunta a un modelo económico con poca producción pero centrada en los servicios.

“El año pasado la inversión extranjera en Panamá fue de casi 5500 millones de dólares, lo que supera por mucho al resto de la región”, asevera Araúz. “Hay seguridad jurídica y zonas francas económicas que ofrecen muchas ventajas porque no dependen del cambio político ni de la producción de materias primas. Pero también tenemos deficiencias amplias en educación, una cultura de subsidios y el surgimiento de una corrupción que debemos erradicar”.

Los escándalos de los Panama Papers y la reciente vinculación de la línea 2 del metro de Panamá con los sobornos de Odebrecht han afectado la percepción que tienen los panameños sobre la gestión pública, dice Araúz: “La cámara de comercio y la de construcción indican que muchas empresas han dejado la economía formal por lo que ha venido aumentando el mercado callejero de buhoneros que no aportan a la seguridad social ni pagan impuestos. Si le preguntas a un panameño te va a decir que hay problemas en temas como la seguridad y eso les preocupa mucho”.

Esa separación entre las buenas proyecciones macroeconómicas y la vida cotidiana de los ciudadanos también es patente en países como Honduras, cuya economía, según el BM, debería crecer un 3,5% en 2017, un porcentaje menor que el de 2016, estimado en 3,7%.

Hugo Noé Pino, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) de Guatemala, explica que esas proyecciones deben contrastarse con el crecimiento de la población hondureña, que se ubica en un 2%.

“Eso quiere decir que en términos per cápita, el crecimiento solo es de 1,5 por ciento, lo cual es insuficiente para reducir el desempleo y la pobreza. Los frutos del crecimiento económico se concentran en pocas manos, eso hace que la situación sea muy difícil para la mayoría de la población. Honduras debería crecer más del 6 por ciento para lograr avances importantes”, advierte Pino.

La contracción venezolana

Como ya es una tendencia desde hace varios años, Venezuela ocupa el último lugar entre las economías de la región. El Banco Mundial prevé una contracción de 4,3% este año y un tímido crecimiento de 0,5% 2018. Las tensiones políticas del país, así como los problemas generados por los controles de cambio y precio que han generado un desabastecimiento generalizado y tasas de inflación que, según el FMI, superarán el mil por ciento, son algunas de las características de la crisis del país petrolero.

“Han abusado de los controles, tanto de cambio como los de precios”, explica Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, una empresa venezolana dedicada al análisis del entorno macroeconómico. “Además tienen un grave problema en el frente fiscal: no se respetan los derechos de propiedad, no estimulan la inversión local ni extranjera, y lo único que impulsaba la economía eran los altos precios del petróleo. Cuando ese panorama cambió y bajaron los precios, el país entró en esta espiral de recesión”.

Oliveros afirma que ya son tres años consecutivos en los que la economía venezolana está cayendo en todos los indicadores. El grupo de investigadores de Ecoanalítica ha calculado que van doce trimestres de contracción económica, sin incluir el 2017. “Es una contracción acumulada de casi un 25 por ciento del PIB, es la recesión más profunda y larga que se ha vivido en Venezuela”, concluyó el experto. 

Fuente: New York Times